No aguantaron la frustración. Fue demasiado para ellos. Sevilla tenía el partido controlado y podría haber hecho dos o tres goles más. Pero le dejo un poco de luz al Barcelona...y lo pagó caro. En el último minuto, Lionel Messi puso el 2 a 2 inesperado.
La reacción de los jugadores del Sevilla fue tremenda: todos se agarraron la cabeza, sin entender qué era lo que había pasado.






