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Andrés Prieto, portero del Leganés y cuñado de Lucas Vázquez: “No lo querría como rival ni en pintura”

11:33 CEST 13/4/19
Andrés Prieto, Leganes goalkeeper, during the interview with Goal
El Real Madrid visita Butarque. El cancerbero, formado en La Fábrica, explica en Goal cómo es Lunin y cómo terminó siendo familia del ‘17’ blanco

ENTREVISTA EXCLUSIVA

El Real Madrid visita al Leganés este lunes para un nuevo derbi madrileño. Y será también un derbi en la familia Rodríguez. Y es que del lado blanquiazul estará el portero Andrés Prieto, y del lado merengue estará Lucas Vázquez. Rivales durante 90 minutos sobre el césped de Butarque, pero concuñados en la vida real fuera del verde. Compañeros de equipo en la cantera blanca y en el Espanyol, el cancerbero alicantino explica en Goal cómo fue la inusual historia por la que ha acabado compartiendo vida y familia con el que entonces fue su compañero de residencia nada más llegar a la capital española. 

Acaba de llegar en el mercado de invierno, ¿por qué fichó por el Leganés? 
“Bueno, era un club que en verano ya se interesó por mí y era la mejor opción. Fueron los que más apostaron por mí, tenían ilusión en que viniera, y yo también. Fue fácil”.

¿Y qué se ha encontrado en el Leganés? ¿Ha identificado ya cuál es el secreto de su milagro?
“Desde fuera, la imagen que da te sorprende. Cuando llegas aquí, ves las instalaciones, el trato humano… y ves que funcionan muy bien en general. Todo lo que han ganado ha sido a base de humildad, y de saber quiénes son. Nunca te imaginas lo que es el Leganés hasta que no lo vives desde dentro: es un club muy familiar, tienen un grupo humano muy bueno en el equipo, y esa es la clave”.

¿Recuerda que su debut en Segunda B fue contra el Leganés? 
“¡Sí! Es una situación rara, porque debuté antes en Segunda que en Segunda B. Bajé al Real Madrid C para tener más minutos y me acuerdo perfectamente. Fue un 2-4, nos ganaron. Eraso también estaba ahí y lo hemos recordado entre risas. Fue duro y encajé cuatro goles. ¡Lo tengo fresco! Aunque en la vuelta ganamos 0-1 en Butarque también y ellos iban líderes, ojo. Lo he hablado también con fisios y utilleros porque les fastidiamos el liderato [ríe] Tenía un buen recuerdo de Leganés”.

¿Y qué recuerda de su debut en Primera? Porque no todo el mundo puede hacerlo en todo un Camp Nou… 
“Si te preguntan de pequeño dónde querrías debutar, cualquiera hubiera dicho Bernabéu o Camp Nou, creo. Son los dos estadios a nivel internacional donde cualquier jugador quiere participar, y lo recuerdo como el día más bonito de mi vida futbolística. ¡Con diferencia! Fue la consecuencia de una vida deportiva dedicada a intentar que llegara ese momento. Tuve la suerte de que el Málaga me dio la oportunidad del debut, y contra un rival como el Barcelona con gente como la talla de Luis Suárez o Messi. Perdimos 2-0, pero lo disfruté. Es el sueño de cualquier niño, y yo pude cumplirlo”.

Dice Juanfran que una vez que ya tienen la permanencia prácticamente asegurada con 40 puntos, es momento de pensar en Europa. ¿Ese es el objetivo?
“Vamos partido a partido, a corto plazo. El objetivo es la salvación, pero por otro lado, las cosas han salido y el equipo está con confianza y con sensaciones de que puede estar más arriba. No debe ser una meta, pero tal y como se están dando las cosas, a todos nos ilusionaría poder llegar a Europa, obviamente”.

Antes de preguntarle por el partido ante el Real Madrid, ¿qué le ha parecido Lunin? ¿Qué destacaría de él futbolísticamente?
“Es un buen chaval. Como portero me veo reflejado en él por algunas características y porque yo a su edad también estaba en el Real Madrid, aunque obviamente no en el primer equipo. Tiene un gran futuro por delante. Entre los tres porteros aquí tenemos muy buena relación y hay muy buen ambiente de trabajo. Como portero, creo que tiene buenas características. Por eso se fijó el Real Madrid en él”.

 

¿El año que viene se quedará en el Real Madrid?
“¡Ahí me pillas! Ni idea. Me alegraría mucho por él. Y está preparado para estar en el Real Madrid”.

¿Es ahora el mejor momento para enfrentarse al Real Madrid? ¿Qué cree que le está pasando?
“Para jugar contra el Real Madrid nunca es buen momento. A veces llegan bien y crees que pueden estar despistados. Y si vienen de una dinámica dura, es complicado recibir a jugadores de ese nivel y heridos. Nos lo tenemos que tomar como siempre en casa: tratar de ser protagonistas, ir a por el partido, sabiendo de sus puntos fuertes que son muchísimos, que te pueden ganar sin hacer un buen partido, pues con un detalle de calidad lo pueden hacer… Pero nosotros no somos menos que nadie, en Butarque nos sentimos muy cómodos, y con el apoyo de la gente podemos ir a por el partido. ¿Qué les pasa? Es difícil de decir, pero también es verdad que después de haber ganado todo los últimos tres años, obviamente hay un momento en el que tienes que bajar un poco el nivel. Y ha sido este año. Que no quiere decir que estén mal. Pero es que ya sólo con caer en Champions, ya era peor balance que estos últimos años. Les queda un mes, harán borrón y cuenta nueva, y el año que viene pelearán por absolutamente todo”.

Hablaba del apoyo de la afición, ¿qué le parece que se vaya a jugar el partido en lunes? Porque en el Real Madrid ha escocido bastante…
“Al final parece que tienes que enfrentarte al Real Madrid para que nos hagan caso con lo de los partidos de los lunes. A mí no me gusta nada. Vivimos del aficionado, y no es bueno para ellos. Y para nosotros provoca una semana muy atípica, muy larga, y que tengas menos días también para preparar la siguiente jornada. Me ha parecido ver que están dispuestos a abandonar esa idea, y sería un acierto”.

En La Fábrica coincidió con el actual preparador de porteros de Zidane, Roberto Vázquez. ¿Qué podría destacar de él?
“¡Sí! Estuve 4-5 años con él. Fue mi primer entrenador allí, llegué con 14 añitos y fue quien me acogió. Tengo muy buena relación, siempre voy a estar agradecido. Yo llegué del Hércules casi sin nociones técnicas de portero, casi sin saber tirarme. El Real Madrid vio algo en mí, pero el que trabajó conmigo y me pulió fue Roberto Vázquez. Le debo toda mi técnica a día de hoy y lo que soy como portero. Es un gran profesional, que está muy bien preparado, un entrenador de porteros de muy buen nivel, y me alegro de que por fin haya tenido su recompensa dando el salto al primer equipo”.

¿Por qué salió de la cantera del Real Madrid entonces?
“Hasta juveniles todo fue bien. Pero en mi último año con el Castilla jugué sólo un partido en Segunda. Decidimos entre todos que era mejor bajar al Real Madrid C para tener minutos, pero al final disputé muy pocos partidos. Y ese verano tuve la suerte de que me llamara el Espanyol. Decidí salir aun con un año de contrato y ese paso para mí fue crucial en mi carrera. Apostaron por mí, sobre todo el técnico Lluis Plana, para ponerme en el filial en Segunda B. Dejas cosas buenas de lado, porque como persona y futbolista he crecido en el Real Madrid, en la residencia con mis compañeros. Y te duele salir. Pero a la vez se abrió una oportunidad muy grande y tuve la gran suerte de recalar en otro gran club que en cuanto a valores y nivel estaba muy cerca al Real Madrid. Estoy muy agradecido tanto al Real Madrid, como al Espanyol”.

Es difícil llegar al Real Madrid desde la cantera, y mucho más si es para una posición tan acotada como la de portero…
“Sí. En el Real Madrid sabes que te vas a encontrar lo mejor en cada posición, y en la portería sabes que es todavía más complicado porque juega sólo uno. El que no lo hace tiene que estar preparado para cuando le toque jugar, sea un partido o quince. Requiere de mucha preparación mental, sobre todo cuando eres más joven. El Real Madrid te acostumbra a que juega el que tiene que jugar, no es como en otros clubes donde te vas turnando hasta que llegas a profesional. Yo desde que llegué con 14 años o jugabas o no jugabas”.

¿Para un portero es mejor saber quién es titular y quién suplente desde el principio, o mejor dejar la puerta de las rotaciones abierta?
“Por una parte, cada uno debe saber su rol para no llegar a equívoco entre el entrenador y los porteros. Pero todos a la vez tenemos que trabajar para estar en el once y jugar. Si provocas que un jugador tenga claro que nunca va a jugar, bajará su rendimiento. Dentro de cada uno sepa su rol, lo suyo es dejar una puerta abierta también a que pueda jugar quien lo merezca”.

Además de con Lucas, coincidió en la cantera con muchos jugadores, entre ellos Casemiro o Nacho Fernández. Si en aquel momento le hubieran dicho que ahora ellos iban a tener cuatro Champions League, ¿se lo habría creído?
“Sí me lo habría creído en cuanto a su nivel futbolístico, porque son unos profesionales como la copa de un pino. Pero para ganar cuatro Champions hace falta tener suerte o estrella, juntarse en un equipo con compañeros tan buenos como ellos… Me alegro, porque lo siento un poco como mío, por la gente buena como Nacho o Casemiro, que es muy sana y muy profesional”.

¿Ha hablado ya con Lucas Vázquez sobre el partido del lunes?
“Bueno, hablamos todos los días, pero justo del partido creo que no. Sí hemos hablado otras veces de nuestros partidos, pero del de Butarque creo que no”.

 

¿Son muy futboleros? ¿Cuándo están juntos suelen hablar de fútbol?
“¡Sí! Somos muy futboleros. Al final hablamos de todo, claro. Pero a los dos nos encanta el fútbol y cuando estamos en casa solemos tener el fútbol puesto. Ya sea un partido o el otro, comentando esa jugada, cualquier cosa… Vemos Segunda, Primera, la Premier, ¡lo que pongan en la televisión!”.

¿Se ayudan con algún consejo o trucos de vez en cuando? Al final, uno es portero y otro atacante…
“No, eso poco. A veces sí le puedo comentar algo que conozca de un portero, o él de algún atacante. ¡Pero a Lucas poco le puedo explicar yo!”.

¿Cómo es la historia que termina con Lucas Vázquez y usted siendo concuñados? ¿Quién fue el celestino?
“Yo estaba en el Juvenil A y Lucas, en el Real Madrid C. El primer año que llego a la residencia del Real Madrid, él estaba en la habitación de enfrente, y siempre coincidíamos en los viajes, el autobús, etcétera. Hacíamos vida juntos. Y se da la casualidad de que yo empiezo una relación con mi novia cuando los dos estudiábamos en la Universidad Camilo José Cela. Mi cuñada iba a INEF, muy cerca, y estaba en clase con Lucas. Y cuando llevábamos unos meses, nos enteramos de que ellos estaban quedando ya. ¡No nos lo creíamos mucho al principio! Hasta el momento en que ya se nos presentaron como pareja formal. Y la verdad es que fue una alegría, porque era una persona con la que había compartido tanto, y que tienes buen feeling. Es verdad que en ese punto tampoco pensábamos que seríamos cuñados como tal, no mirábamos tan lejos, creo. Pero es que luego empezamos a tener muy buena relación los cuatro: yo subo al Castilla con él y ya coincidimos en el mismo equipo, con lo que seguimos juntos; pero es que después volvió a darse la casualidad de que yo ficho un 18 de agosto por el Espanyol y él hace lo mismo unos días después, sin saber nada el uno del otro, con lo que volvimos a coincidir otra vez en el mismo club y la misma ciudad… ¡Es curioso! ¡Y a día de hoy, ocho años después, así seguimos! [ríe].

¿Y Lucas es el típico cuñado?
“¡No, no! [ríe] Es que creo que de cuñados tenemos poco. No me gusta ni llamarle así. Tenemos una relación sana, natural y de amistad que parece que podemos ser de todo menos cuñados”.

¿Con quién se queda: con el Lucas cuñado, con el Lucas compañero de equipo o con el Lucas rival en el campo?
“Me quedo con el Lucas cuñado. Sin duda. Y obviamente nunca le querría como rival. Siempre que lo pueda evitar, mejor. ¡No lo quiero enfrente en un campo ni en pintura! Siempre en mi equipo”.

No sé si se lo habrá dicho alguna vez en persona, ¿pero qué destacaría futbolísticamente de Lucas?
“Objetivamente, y no por la relación que nos une, diría de él que es un jugador de banda de los que no quedan. Se atreve a encarar constantemente a su par hoy en día que hay muchos extremos que se meten por dentro. Es habilidoso. Tiene una increíble capacidad de asistir. Y tiene muy buen disparo, aunque no tiene siempre la ocasión. De verdad que chuta muy bien, que le he sufrido cuando estábamos juntos. Siempre le querría en mi equipo porque aparte de todo lo que te aporta en ataque, tiene una gran capacidad de sacrificio, en defensa es un seguro porque siempre ayuda, y a mí como portero eso me encanta de los jugadores”.

¡Se quedará contento cuando lo lea!
“¡Es que si no, no entro luego en casa! [ríe]”

 

EL TEST | ANDRÉS PRIETO vs LUCAS VÁZQUEZ - ¿Quién es mejor...?
¿Cocinando? ¿Conduciendo? ¿En las labores de la casa? 
“¡Yo sin duda! Con que yo cocinara sólo un poco ya le habría pasado, pero es verdad que además me encanta la cocina” “Seguramente él. Yo soy más tranquilo, voy despacito, a él le gustan los coches que corren un poco más. Soy muy abuelete para eso” “Creo que yo. No es que haga mucho, pero creo que me desenvuelvo un pelín mejor que él. No sería un triunfo muy abultado”
¿Jugando a la Play?  ¿Cuidando a los niños?  ¿Vistiendo? 
“Él, sin duda. Yo no la manejo mucho. Y él le echa horas y es bueno” “Él también. Tiene un niño y yo no. Sólo ahora estoy empezando a soltarme con mi sobrino, porque nunca lo había hecho. Pero a él se le da muy bien realmente” “Creo que él. También le echa horas. Invierte tiempo en pensar qué se pone. Yo me cuido y mantengo la línea, pero ni mucho menos como él. Le gusta la moda, tiene estilo y personalidad para ponérselo”