Se acordó tarde de jugar y de tener en cancha a los hombres para hacerlo o por lo menos intentarlo de una mejor manera, tras verse ampliamente superado en los primeros minutos, que le costaron dos goles en contra y ahí, prácticamente dejar escapar el partido.
Al América en Rionegro le falló la estrategia, pues pese a mantener el 4-2-3-1 con el que logró clasificar a esta fase, nunca pudo descifrar cómo detener el ataque Dorado, especialmente por los costados. Los volantes por afuera poco ayudaron en la marca, los laterales se vieron fácilmente superados y los extremos de los locales se cansaron de ganar espacios y generar peligro, fuera con juego hacia el interior o centros.
Esto, sumado a los errores de Graterol y Quiñónes en los goles de las Águilas, así como a la tardía reacción de Guimarães con los cambios, llevaron al Escarlata a la derrota. Hernández poco o nada pudo hacer para surtir a sus extremos y a Ramos, trabajo que mejoró con Deiner y Iago, pero sin la consistencia requerida para buscar al menos el descuento. Águilas se defendió bien y supo contener para lograr el resultado.
Derrota que obliga al América a buscar los seis puntos que tendrá en disputa en casa, primero ante Medellín y luego ante Pasto, para intentar cerrar la primera vuelta con una mejor proyección para las tres fechas finales y a la espera de poder hacerle frente a las Águilas, que sumaron sus primeros tres puntos y además cuentan con la ventaja del "punto invisible" por terminar segundo en el Todos contra Todos. El Diablo, una vez más, a remarla para salir adelante.