Publicado a las 13.10 PM - Última actualización a las 17.07 PM
El fichaje de Cristiano Ronaldo a la Juventus está al rojo vivo. Después de un fin de semana de calma tensa, todo se está acelerando este mismo martes tal y como ha venido publicando este medio desde las 13:10 de la tarde paso a paso. Y según ha podido confirmar Goal a primera hora de la tarde, ya hay incluso acuerdo entre el Real Madrid y la Juventus, con lo que el anuncio del traspaso es inminente. El presidente bianconero Andrea Agnelli ha viajado esta misma mañana en jet privado desde Pisa a Kalamata -Grecia- para encontrarse con el ‘crack’ luso, que está allí de vacaciones. Será el primer encuentro ‘público’ entre el todavía ‘7’ del Real Madrid y un oficial de la Juventus. Y será sólo el primero de muchos. La operación de Ronaldo a Turín entró hoy en su recta final , tal y como demostraba este encuentro, e incluso se cerrará este mismo martes, según pudo saber Goal .
Tal y como Goal había publicado ya , las bases para el traspaso ya estaban sentadas entre el jugador y la Juventus desde hace algunos días. El acuerdo habla de un contrato de cuatro temporadas a razón de unos 30 millones de euros por campaña. Hasta 2022, cuando el jugador ya contará con 37 años. Lo que no ha hecho falta estampar negro sobre blanco es la condición de ídolo con la que llegará el actual Balón de Oro a Turín. Encontrando así el cariño y respeto que el jugador no sentía desde hacía tiempo en la capital española, pese a sus éxitos continuados ante el Santiago Bernabéu.
Y es precisamente en Concha Espina donde se ha puesto el broche final a esta operación. Con Cristiano y la Juventus en la misma sintonía, el Real Madrid era el cabo que quedaba 'suelto'. Sin embargo, según ha podido saber Goal, las conversaciones entre ambos clubes se iniciaron ya al mediodía y todo quedó zanjado por la tarde. Se espera que Jorge Mendes pueda llegar a Grecia desde Inglaterra a lo largo del día para encontrarse con Cristiano y Agnelli. Tal y como Goal había publicado ya, la operación podría cerrarse en torno a los 100-120 millones de euros, que es la cantidad que tanto el Real Madrid como Cristiano manejaban de antemano (desde hace meses) como el precio de salida en el mercado, en caso de que el 'crack' luso finalmente se decidiese a abandonar la Casa Blanca -como ha confirmado al regreso de Rusia-, y siempre y cuando el destino no fuese otro club 'grande' como el Barcelona o el PSG.
De alguna manera, con este traspaso a la Juventus, el '7' cierra un círculo en su carrera. La escuadra bianconera es un club que le ofrece la posibilidad de jugar en un equipo campeón, de optar a la Champions y de ganar la liga en tres países diferentes. Pero sobre todo, es un club que le ofrece el cariño y el respeto que ya no siente de la misma manera en Madrid, como decíamos. La sincera y cerrada ovación aquella noche después de su gol de chilena en el Juventus Stadium le emocionó de verdad. Y según reconoció en Real Madrid TV en el mismo estadio, Cristiano seguía a la Juventus desde pequeño. Pero es más, porque la Juventus ya le quiso fichar cuando aún jugaba en el Sporting Portugal, en 2002. De hecho, estuvo incluso en Turín con el traspaso ‘cerrado’, y si no se hizo fue sólo porque Marcelo Salas no aceptó irse a jugar a Lisboa. El traspaso no se consumó, pero es un detalle que Cristiano no olvida y que siempre le hizo sentirse querido por la Juventus, aun cuando todavía no había explotado como uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Ahora, tres lustros después, el destino le brinda la oportunidad de cerrar el círculo. Y lo hará. No es tampoco una decisión de un día para otro, ni mucho menos.
Getty Images¿POR QUÉ DEJAR EL REAL MADRID?
Para contextualizarlo y entenderlo correctamente hay que ir al principio del ‘caso Cristiano’. Esto es, al pasado verano, cuando la Fiscalía acusa al portugués por defraudar a Hacienda. Apenas unos días más tarde, el periódico luso ‘A Bola’ asegura en portada que Cristiano quiere marcharse de España porque no se siente querido allí. No se siente suficientemente bien tratado. En el fondo, según consta a Goal, subyace por un lado el desencanto porque entiende que desde la Justicia española se quiere ser ejemplarizante a costa de su caso, y por otro lado, siente cierta sensación de desprotección y de alejamiento desde el club cuando estalla la investigación fiscal. Entre otras cosas, también porque Florentino Pérez le promete a Ronaldo una revisión de su contrato nada más conquistar la Duodécima en Cardiff. Una revisión que nunca llega a materializarse mientras que, desde verano, Neymar y Messi rompen todas las barreras conocidas con sus respectivos nuevos salarios.
En lo deportivo, el comienzo de la temporada tampoco es bueno para Cristiano. Es expulsado en el Clásico de la Supercopa y sancionado con cuatro partidos de suspensión. Lo que le aleja del foco deportivo, y además le deja con cierta sensación de indefensión ante lo que considera una injusticia. Y cuando regresa a los terrenos de juego, con un Real Madrid ya en caída libre, tampoco muestra su mejor versión. Al contrario. Mientras tanto, si en verano se suceden los rumores de un gran interés por Kylian Mbappé, nada más comenzar el curso es Neymar el que emerge con mucha fuerza como el aparente objeto de deseo merengue tras su salto al PSG. Nadie lo oculta dentro del club blanco, de hecho. Se suceden los guiños al brasileño desde la capital española, e incluso Florentino Pérez aprovecha su presencia en París para relanzar públicamente su affaire, y lo hace durante la entrega del Balón de Oro al propio Cristiano. Lo que, unido al mal momento de forma de Ronaldo, hace que florezca el debate entre la opinión pública: ¿cambiarías a Cristiano por Neymar? El hecho de que se haya llegado a esa situación incomoda sobremanera al ‘7’, según pudo saber Goal, porque no se corresponde con su estatus como máximo goleador histórico del club blanco con cinco Balones de Oro en su poder.
Puede que fuera el peor momento en los últimos tiempos en la relación del crack luso con el club blanco. No obstante, tras la conquista del Mundial de Clubes en Abu Dabi, es el propio Cristiano quien pone en duda su futuro en otra entrevista a pie de campo, en una situación muy similar a la vivida en Kiev hace un mes. “Me gustaría retirarme en el Real Madrid, pero la renovación no depende de mí”, dijo también de forma sorpresiva, aguando la fiesta por el quinto título blanco de 2017. La relación entonces se proyecta al exterior como muy fría. Excesivamente fría, quizás. Y posteriormente, a través de los medios de comunicación, se cruzan mensajes y filtraciones veladas sobre el futuro de Cristiano. Y cuando se hace que parezca que un intercambio con Neymar no estaría mal visto, florece un supuesto interés del Manchester United en contraposición. Un tira y afloja sobre el escenario, unas veces delante y otras detrás del telón, ejerciendo de parapeto.
Sin embargo, conforme el año 2018 va dando sus primeros pasos, parece que la situación se va encarrilando. Especialmente, gracias a que Cristiano también se reencuentra consigo mismo sobre el campo, retomando guarismos anotadores como nunca en su carrera, y espoleando así al Real Madrid a llegar hasta la final de Kiev. Eso amortigua las suspicacias de todas las partes, los rumores desde los medios de comunicación y las dudas desde la opinión pública. Desde todos los frentes -consta a Goal- se palpa una relación de mayor cercanía, colaboración e integración a varios niveles. Incluso en pequeños círculos en los mentideros blancos se habla abiertamente de una continuidad sin ninguna discusión, y de retomar esa prometida renovación. Cuando meses atrás quizás se aludía sibilinamente a las cláusulas de rescisión que pesan sobre los contratos. Las aguas volvían a su cauce, se entendió. O eso se creía. Hasta aquellas declaraciones tras la final de Kiev que ahora sabemos que iban en serio. Y tanto…




