Sebastián Driussi, la joya de River Plate que frustró al Atlético Madrid

Cuando tenía apenas 11 años recibió 40 mil dólares de la directiva para seguir en Núñez. Fue el mejor del Sudamericano Sub-20 y acaba de 'robar' el Mundial U17 a los colchoneros

En el preciso momento en el que el tiro de chilena de Sebastián Driussi (9 de febrero de 1996; Argentina)se transformaba en el mejor gol del Sudamericano Sub-17 tanto los cazatalentos como los aficionados del fútbol sin importar el torneo y categoría comenzaron a tipear su nombre en buscadores, sitios de videos y de estadísticas.

El nombre del torneo hacía que la edad del jugador no fuera demasiado difícil de adivinar pero…¿de dónde salió tanto talento? La historia de Driussi viene desde cuando todavía lo ayudaban a atarse los cordones de las botas: con apenas nueve años llegó a las categorías infantiles de River, y aunque no se podía asegurar su futuro a pesar de ser superior a sus compañeros, maravilló a los dirigentes del Millonario.

Fue precisamente una oferta jugosa la que le llegó los padres de Driussi por ser apenas un niño: desde la dirigencia del club de Núñez le dieron 40 mil dólares y establecieron diversos premios por objetivos como ser titular, jugar en las selecciones juveniles y debutar en la primera de River.

Claro, en ese momento él nada entendía de números, sólo sabía que a su alrededor había diez con los mismos colores y enfrente once a los que había que dejar en el camino para meter el gol. Sin embargo, el delantero categoría ’96 fue pasando una a una las barreras de las primeras categorías de divisiones inferiores y cumplió el segundo objetivo de esa lista: integrar el plantel de la Selección Argentina Sub-17.

Ya lo había hecho en la sub-15 dos años antes, pero si muchos jugadores que triunfan en la sub-20 se pierden en el camino a la gloria, el porcentaje aumenta considerablemente en las categorías inferiores. Ahora venía el desafío para Driussi y aunque a este tipo de torneos no se les de demasiada relevancia en la victoria, se los enaltece en la derrota debido al interminable exitismo de la sociedad argentina.

No era un momento fácil para los adolescentes dirigidos por Humberto Grondona. La Sub-20, plagada de jugadores mal llamados experimentados fracasó rotundamente en el Sudamericano disputado en Mendoza y San Juan. Delanteros de la talla de Juan Manuel Iturbe, por quien Porto pagó varios millones para tenerlo archivado en la reserva, Luciano Vietto y Ricardo Centurión, joyas de Racing, nunca lograron conformar un equipo heterogéneo y ni siquiera lograron llevar a la selección al hexagonal final.

Con esa presión llegaban Driussi y el resto de sus compañeros al Sudamericano de la categoría, que se disputó apenas un par de meses después de la estruendosa caída del conjunto de Marcelo Trobbiani. La racha negativa parecía ser hereditaria, pero a los tropezones y con dos goles del diamante de River en la victoria clave ante Venezuela, la clasificación a la ronda final llegó.

Allí se vendría lo mejor del delantero del cuadro de Núñez, que marcó un doblete en el sufrido y polémico empate ante Uruguay y también aportó en la victoria ante Paraguay que dejó a la albiceleste a un paso del título, que finalmente llegaría tras empatar con Venezuela.

Con firmeza y goles, Sebastián Driussi dio sus primeros pasos en las juveniles nacionales y sólo le queda un objetivo por cumplir antes de una nueva lista: debutar en la primera división del Club Atlético River Plate, club con el que acaba de conseguir el Mundial de clubes U17 ante el Atletico Madrid. Precisamente él fue el autor del gol.