¿Se ha librado el fútbol de la Operación Puerto?

Si la respuesta a una de las tramas de dopaje más famosas de los últimos años acaba con una sentencia de 1 año de cárcel y la destrucción de las pruebas, ¿a qué se está jugando?

ANÁLISIS

Eufemiano Fuentes, involucrado en el marco de la llamada “Operación Puerto” ha sido condenado esta semana por un tribunal español a un año de cárcel, que no cumplirá,  por poner en peligro la salud pública. Eufemiano ha visto así su legitimidad médica borrada del mapa. Pero, ¿es suficiente?

En contra de lo que cabría esperar,  la jueza Julia Patricia Santamaría decidió que todas las pruebas relacionadas con el caso debían de ser destruidas. Las pruebas se remiten a unas 211 bolsas de sangre congeladas encontradas en las instalaciones de Fuentes. Dichas bolsas, conjuntamente con varios documentos, servirían para identificar a deportistas que, supuestamente, habrían sido clientes de Eufemiano Fuentes, pero todas esas pruebas van a pasar al olvido.

 La AEA (Agencia Española Antidopaje) tiene 10 días para apelar la decisión de destruir las bolsas, que se propone hacer. "No consideramos que este sea el final del proceso. Ahora vamos a utilizar todos los recursos a nuestra disposición para investigar más a fondo", señalaba la  jefa de la AEA Ana Muñoz a BBC Radio 5 este martes.

Sin pruebas no se puede llegar más lejos
La destrucción de las bolsas de sangre significaría una enorme oportunidad perdida para los organismos antidopaje del mundo en llegar al fondo de la cuestión. La propia juez encargada del caso declaró en las primeras sesiones del juicio, que Fuentes no estaba obligado a identificar a sus clientes. Ahora, para un país dispuesto a deshacerse de su imagen de ser un tanto blando con el delito de dopaje, el fallo en el juicio es un jarro de agua fría y puede dañar a la candidatura de Madrid como sede de los JJOO de 2020.

Fuentes admitió ante el tribunal que él trabajó con diferentes deportistas del ámbito del fútbol, el ciclismo, etc. Aquí cabría preguntarse hasta qué punto está el fútbol implicado en el asunto Fuentes. "Ellos eran deportistas de todo tipo" indicaba el propio Fuentes a la corte en febrero. "Podría ser un ciclista, un futbolista, un jugador de tenis o un boxeador. También hubo atletas."

¿Queda el fútbol libre de sospecha?
Ángel María Villar, Presidente de la Real Federación Española de Fútbol, y Vicente Del Bosque, Seleccionador Nacional, han sido algunas de las más destacadas personalidades del deporte español que han negado que España y, en particular, el fútbol, tengan un problema con el dopaje.

Sin embargo, Iñaki Badiola, el ex presidente de la Real Sociedad, afirmaba en una entrevista con AS en febrero pasado, que el club adquirió sustancias dudosas para mejorar el rendimiento de sus futbolistas entre los años 2001 y 2008. Por otra parte, afirmó que el origen de la medicina provenía del propio Eufemiano Fuentes y que este fue pagado por sus servicios.

Durante ese periodo, la persona a cargo del club donostiarra era José Luis Astiazarán, quien ahora dirige la Liga de Fútbol Profesional. Él ha negado con vehemencia cualquier participación en las prácticas de dopaje. "Durante mi tiempo como presidente de la Real Sociedad, nunca tuve conocimiento o sospecha de prácticas ilegales por parte de los servicios médicos del club, que siempre trabajaron con los estándares éticos y profesionales. Si tuviera alguna sospecha, hubiera actuado enérgicamente”, llegó a decir el propio Astiazarán.

Durante el juicio de Fuentes, también el Real Madrid se vio obligado a hacer frente a un problema de pagos en relación con el médico. El club demandó con éxito a la publicación francesa Le Monde en un juicio por difamación en 2009 después de que el rotativo galo no pudiera justificar las afirmaciones que indicaban que Fuentes había trabajado con ellos. El club contó con el propio Eufemiano Fuentes como su testigo estrella en el juicio y sus gastos, según él, aún no han sido pagados. "Yo no soy ni he sido nunca un médico para el Real Madrid, ni directa ni indirectamente. Nunca he dado un jugador del Madrid tanto como una aspirina", indicaba el doctor.

O ¿es el fútbol otro deporte contaminado?
Jorge Jaksche, ex ciclista profesional, que se vio obligado a concluir su carrera deportiva por su relación en la Operación Puerto, cree que Fuentes trató a varios jugadores durante la Copa Mundial de 2006 en Alemania. “Normalmente sólo iría a Alemania si había una etapa del Tour de Francia, pero creo que la verdad es que en 2006 se disputaba la Copa Mundial de fútbol en Alemania y la policía alemana sabía algo al respecto, pero no tenía la totalidad información ", indicaba Jaksche.

Otro ex ciclista profesional, Jesús Manzano, dice haber visto a varios jugadores entrar y salir de la clínica de Fuentes en Madrid. LA AEA (Agencia Española Antidopaje) ha nombrado recientemente al Capitán Enrique Gómez como su investigador especial para examinar las pruebas reunidas en el asunto Fuentes. Trabajó previamente para la Guardia Civil y participó en la Operación Puerto.

Todo apunta a que en sus manos obran los nombres de varios atletas y deportistas que podrían estar involucrados en la trama, nombres que podrían haberle sido proporcionados por el propio Manzano. El médico, por su parte, también se ha ofrecido a colaborar con los investigadores. "Si ellos sintieron que era útil y me preguntaron, estaría dispuesto. Lo que no sé es si lo que les daría sería conveniente para ellos o no", dijo en el juicio.

Suena a negociación. La carrera profesional de Eufemiano Fuentes ha acabado, pero ¿hará todo lo que sea para salvarla?, ¿significará esto que el fútbol podría enfrentare con el mismo problema?