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El lateral del Real Madrid es criticado día tras día y únicamente sus defensores más acérrimos apoyan al salmantino

OPINIÓN | @CESARHURTADO

Álvaro Arbeloa sigue alimentando el debate de si debe ser titular en la selección española, o si por el contrario debe dejar paso a laterales más capacitados que él. El jugador no suele dar el nivel cada vez que se enfunda la elástica roja, y mucha gente empieza a pedir que sean otros los que ocupen el lateral derecho del equipo nacional.

La última muestra se vio en el partido del pasado viernes ante Finlandia, donde el lateral completó un partido desastroso tanto en ataque como en defensa, mostrando una y otra vez sus carencias en ambas parcelas del campo. Sus defensores a ultranza se basan en que lo primero que tiene que hacer un lateral es defender, pues bien, el gol que encaja ayer España es en una jugada mal defendida por Arbeloa, que dejó que el extremo finlandés llegase hasta línea de fondo para poner el pase de la muerte. La jugada pilló al lateral en el centro del campo, y en lugar de salir hacia la banda fue hacia el centro, abriéndose un hueco por su carril, que terminó como ya todos sabemos.

Se habla de Arbeloa como un excelente defensor, y no es así. El salmantino es un defensor correcto, nada del otro mundo, que tiene su mayor virtud en su inteligencia táctica, lo que le hace estar normalmente bien colocado, pero con eso no basta. No es rápido y no suele anticipar en balones divididos, su único punto fuerte es que normalmente no suele perder la posición, y no siempre como se vio ayer. De momento mantiene el puesto tanto en Real Madrid como en la selección porque no tiene competencia, aunque puede ser que eso termine pronto.

De todas formas, lo peor de Arbeloa no se da en tareas defensivas, sino en las ofensivas, donde muchas veces resulta frustrante verlo atacar. Está claro que no todos los laterales de primer nivel tienen que ser como en su día lo fueron Roberto Carlos y Cafú, pero tampoco esto. A un lateral se le debe exigir un mínimo de calidad para poner algún centro bien, algo de desborde y factor sorpresa, para cuando el partido está atascado por el centro, intentar sorprender por banda.

Contra Finlandia el lateral actuó casi como extremo derecho, debido a que casi todo el partido se disputó en terreno contrario. Arbeloa tuvo infinidad de oportunidades de poner un centro decente, pero o bien el balón rebotaba en un rival o acababa en la grada del Molinón. Sin desborde, sin velocidad, sin técnica, en definitiva, es un verdadero milagro que Arbeloa siga defendiendo el lateral derecho de la selección española. Es el momento de darle oportunidades a gente más válida como César Azpilicueta.

Pero si algo va mal, siempre cabe la posibilidad de que pueda ir a peor. Jordi Alba será baja para el partido de Francia, con lo que Arbeloa pasará de la banda derecha a la izquierda. No me lo quiero imaginar dando centros a pierna cambiada, creo que sería una de mis peores pesadillas.

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