thumbnail Hola,

El central del Real Madrid reconoció que ficharía "por necesidad" a Sergio Busquets e insistió en la buena relación que mantiene con los jugadores del club catalán

OPINIÓN

Sin dejar indiferente a nadie, Sergio Ramos habló anoche para los micrófonos de 'El Partido de las 12', de la Cadena Cope. Tan directo como acostumbra, el central de Camas no se cortó a la hora de decir que ficharía "por necesidad" a su compañero en la selección española, Sergio Busquets.

Quizá fuera un acto inocente. O un nuevo intento de enfrentar a su entrenador José Mourinho. Lo cierto es que el jugador del Real Madrid incendió a una amplia mayoría del madridismo con sus declaraciones. El elogio hacia el centrocampista del Barcelona fue un consecuente menosprecio -y no digo que intencionado- hacia sus compañeros en el conjunto blanco.

Mientras Ramos, con su siempre loable actitud hacia los medios de comunicación, se sinceró sin problemas ante todas y cada una de las preguntas que iban surgiendo, los más recelosos no dudaron en poner en tela de juicio a uno de los mejores centrales del mundo en la actualidad, aludiendo a la torpeza en sus palabras.

No es la primera vez que el jugador sevillano hace un guiño al eterno rival. Si hace unas semanas confesó que "cuando juega contra un equipo extranjero, apoyo al Barcelona", anoche insistió en la buena relación que mantiene con los azulgrana. Algo que, bajo mi prisma, no es tan extraño, puesto que los mayores éxitos deportivos del central andaluz -dos Eurocopas y un Mundial- los ha compartido con las estrellas blaugranas.

Si tener amigos fuera de tu equipo es delito, que crucifiquen a Sergio Ramos, tal y como hicieron con Iker Casillas cuando telefoneó a Xavi Hernández para limar asperezas después de esa serie de tensos Clásicos consecutivos.

Cualquier aficionado que haya seguido al Ramos más cercano fuera de los terrenos de juego, caerá en la cuenta de que se trata de un hombre sincero y noble; sin malicia en sus palabras. Sea como fuere, el cuasi-cententario internacional español tendrá ahora que pagar su crimen de ser 'amigo' del Barcelona.

Artículos relacionados