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La edad del delantero y la exigencia del Barcelona no se ajustan a una oferta de renovación, a no ser que fuera a la baja

Tras semanas de debates y opiniones, parece ser que David Villa se ha ganado finalmente el derecho a estar en el once del Barcelona.

Sus buenas actuaciones en los momentos en que el club le ha necesitado, unidas al cariño de la afición azulgrana le han convertido en uno de los hombres del momento en Can Barça, hasta el punto que ya se especula con una posible renovación.

Lo cierto es que el asturiano ha sido siempre un ejemplo dentro y fuera del campo. No es fácil para un campeón de Europa y del Mundo estar en el banquillo, y menos cuando se han pagado 40 millones por ti. Pero el Guaje sabe dónde está y nunca se ha quejado, si bien tiene el lógico deseo de jugar lo máximo posible, como cualquier jugador. Aceptó la dominancia de Lionel Messi y se sacrificó por el equipo, viviendo alguna situación 'incómoda'. A pesar de ello, siempre ha respondido en el campo y se ha ganado un sitio entre los mejores.

Sin embargo, cabe recordar que Villa cumplió en diciembre 31 años, cifra considerable para un delantero en el mundo de la élite. A este factor se añade la grandeza y la competencia del Barcelona. El nivel en este equipo es más que elevado y la 'lucha' por un puesto es digna de novela. Por muchas ganas que su corazón tenga, su cuerpo no estará a la altura con el paso de los meses.

La opción más realista es sin duda la de una renovación a la baja, aunque muchos tilden de esto como un desprecio. La vida futbolística es corta y la edad, además de la calidad, marca los plazos en este deporte. Por muchos éxitos logrados, por mucha reputación adquirida y por mucho sacrificio hecho, la realidad es cruelmente inevitable; la decadencia de un jugador y el aumento salarial no suelen ir de la mano en esta fiesta.

El dilema ahora es, ¿desprestigiar al jugador con una renovación a la baja o esconder un final inmediato con una renovación incoherente? La respuesta utópica sería encontrar un equilibrio, pero a sus 31 años, parece que Villa encara ya el final de su camino azulgrana.

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