Chelsea vs Barcelona: Los 10 momentos más polémicos

Antes del úndecimo enfrentamiento europeo entre ingleses y españoles, Goal.com echa la vista atrás para repasar los diez momentos que más cola ha traido entre estos dos equipos
Dicen que el roce hace el cariño. Pues después de mucho roce, la rivalidad entre Chelsea y Barcelona no está precisamente marcada por el cariño.

No había una enemistad significativa cuando se enfrentaron por primera vez. Fue en la 99-00, en un partido de Champions League en Stamford Bridge. Después de esa primera ocasión, Chelsea y Barça se han enfrentado en otras nueve ocasiones y cada vez que se cruzan, la rivalidad es feroz.

De hecho, desde el punto de vista de los londinenses, sólo la enemistad con el Real Madrid puede superar la que ellos tienen con los blaugranas, teniendo en cuenta que los catalanes se han visto favorecidos por las decisiones arbitrales en sus últimos enfrentamientos, comenzando con la expulsión de Drogba en 2005 en el Camp Nou y terminando con la actuación del colegiado Tom Henning Ovrebo en la semifinal de hace tres años en Londres.

En cualquier caso, esa sensación agridulce es para ambos bandos, ya que según analizamos en Goal.com en las siguientes líneas, el Barça también se ha podido ver afectado por algunas decisiones en sus últimos partidos frente al Chelsea.

LA EXPULSIÓN DE DROGBA


Como ya hemos mencionado en la introducción, esta tarjeta roja dio origen a la gran enemistad entre ambos clubes. El Chelsea se imponía por 1-0 en la ida de los octavos de final de la Champions League en la 2004-2005 gracias a un gol de Belletti en propia puerta. Entonces, Drogba fue expulsado por una entrada sobre Víctor Valdés. Una entrada del marfileño con los tacos en alto y el teatro de Valdés, que rodó por el suelo, provocaron la torpe expulsión del jugador del Chelsea, que aparentemente, no había tocado siquiera al guardameta catalán.

TEORÍA DE CONSPIRACIÓN


Mourinho, entonces técnico del Chelsea, se sintió afectado por la decisión del colegiado, Anders Frisk y compareció diciendo que era una vergüenza y de ahí nació la teoría conspiranoica del portugués, que afirmaba que el árbitro había estado charlando con Rijkaard en el descanso en la zona de vestuarios. La falsa acusación de Mourinho dio origen a amenazas a Frisk por parte de los sectores más radicales del Chelsea.

Este sórdido episodio acabó por categorizar a Mourinho como enemigo del fútbol por el comité de árbitros de la UEFA, una mancha que sigue presente en la reputación del técnico portugués.

LAS ARGUCIAS DE RICARDO CARVALHO


La polémica creada por las declaraciones de Mourinho provocó que el partido de vuelta se jugara en un ambiente tenso y resentido. Ese clima se intensificó cuando Carvalho obstaculizó a Valdés en una salida y el cabezazo de John Terry ponía el empate en el marcador. El Barcelona protestó la falta del central, pero Pierluigi Collina acabó dando por bueno el tanto de Carvalho y el Chelsea acabó llevándose el partido y la eliminatoria, con un resultado global de 5-4.

EL ESCÁNDALO DE ETO'O


Por supuesto, todavía restaban 14 minutos cuando Terry había conseguido ese polémico gol -era el 4-2- y el Barcelona sólo necesitaba un tanto más para clasificarse por el valor de los goles fuera de casa. Samuel Eto'o todavía tiene rabia contenida de aquel partido, en el que se siente robado: "Aquel partido en Londres es uno de mis peores recuerdos. Una de las cosas que más me dolió fue un penalti que me hicieron y que Collina no quiso pitar. Fue un penalti de manual, clarísimo", se quejó el camerunés.

UN BARCELONA CALIENTE


Teniendo en cuenta todo esto, es lógico que los ánimos del Barcelona se caldearan. Rijkaard, que durante el partido se había comportado como un señor, dio rienda suelta a su rabia cuando finalizó el partido y llegó a encararse con el entonces asistente de Mourinho, el también portugués André Villas-Boas. Varios jugadores del Barça, entre ellos Ronaldinho, también se vieron involucrados en la tangana y Eto'o acusó al Chelsea de haberle llamado "mono". Fue triste, una verdadera lástima que acabara así. Un episodio más de esta rencorosa relación.

¿MELODRAMÁTICO MESSI?


El destino quiso volver a enfrentar a Chelsea y Barcelona en los octavos de final de la siguiente edición. Se esperaban fuegos artificiales con la visita de los culés a Stamford Bridge. Así fue. El lateral del Chelsea, Asier del Horno, fue expulsado en el minuto 36 por una salvaje entrada sobre Leo Messi. La roja mostrada por el árbitro Terje Hauge enfureció al conjunto londinense y y Mourinho, en rueda de prensa, acabó elogiando el sarcasmo de los argentinos y sus habilidades de actuación. El Barcelona se llevó el partido por 1-2 y las relaciones siguieron empeorándose.

EL PENALTI A MALOUDA


Si el Chelsea acabó frustrado por la actuación de Hauge en 2006, su rabia fue aún mayor tras las decisiones de Tom Henning Ovrebo tres años más tarde y en el mismo escenario. Sentían que les habían dejado de pitar cuatro claros penaltis cuando dominaban en el partido y en la eliminatoria gracias a una gran volea de Essien. En una acción del partido, Maloda consiguió superar a Dani Alves, que acabó obstruyéndole claramente dentro del área. Pero el árbitro señaló la falta cuando había visto la primera infracción del brasileño, lejos del área del Barcelona.

INDIGNADO DROGBA


Sólo tres minutos después,el Chelsea volvía a pedir un penalti cuando Drogba cayó tras un contacto con Abidal. La tendencia del marfileño de ir al suelo hizo que el colegiado hiciera caso omiso de sus protestas, pero lo cierto es que el defensa francés pudo hacer penalti. Conviene recordar también que Abidal fue posteriormente expulsado tras una acción sobre Anelka en la que parecía no haber nada punible.

PIQUÉ SE VA DE ROSITAS


Anelka también fue protagonista en la jugada en la que el Chelsea pidió el tercer penalti. Florent Malouda había desboradado perfectamente a Alves y había dejado un balón en el área para el francés, que fue interceptado por el brazo derecho de Piqué. Parecía un penalti claro, pero Ovrebo interpretó que el contacto había sido involuntario y no señaló la pena máxima.

BALLACK LIDERA LA PROTESTA 'BLUE'


Tras ser despojados de su oportunidad de jugar una final en 2009 a través de esos penaltis no señalados, el Chelsea fue castigado con el mayor de os golpes posibles. Andrés Iniesta conectó una impecable volea que se coló por la escuadra cuando ya se disputaba el tiempo añadido.

Los jugadores del Chelsea, visiblemente enfurecidos, pidieron un nuevo penalti cuando el partido agonizaba tras un bloqueo de Eto'o sobre Michael Ballack. Ovrebo no hizo caso de las protestas y segundos después señaló el final del partido.

El modo en el que el Chelsea había sido eliminado escocía y los jugadores mostraron su ira cuando abandonaban el terreno de juego. Drogba acabó gritando ante una cámara de televisión que aquello había sido un robo, una vergüenza.

Podemos ir rezando para que el partido de esta noche no se vea influenciado por estas polémicas escenas. Así que todos los ojos estarán puestos en el colegiado Felix Brych.