Especial: Amorebieta y la encrucijada más difícil de su vida

Antes de elegir a la 'Vinotinto' por encima de España, Fernando enfrentó problemas de índole plural: sentimentales, laborales, burocráticos, y hasta políticos.
PARTIDOS Y CLASIFICACIÓN DE LA LIGA BBVA

Por Mario Aguirre.- Follow adrianboullosa on Twitter

El viernes 2 de septiembre Fernando Amorebieta, oriundo de la localidad de Cantaura, Anzoátegui, y actual zaguero de Athletic Bilbao de España, debutó con la selección de Venezuela frente a su similar de Argentina, en un amistoso jugado en Calcuta, India. La globalización en toda su dimensión.

El hispano-venezolano aceptó al fin la invitación del entrenador del representativo sudamericano, César Farías, y junto a Frank Feltscher -originario de Suiza-, personificaron a los debutantes con más expectativa, con perdón de los otros 'extranjeros': Josmar Zambrano (CD Tenerife) y el gallego Andrés Túñez (Celta de Vigo), el ítalo-merideño Franco Signorelli (Empoli), entre otros.

Su actuación no pasó desapercibida. Para nadie. Incluso el técnico de la 'Albiceleste', Alejandro Sabella, le atribuyó un logro que pocos pueden presumir en el mundo. “Por primera vez vi a un chico que pudo parar a (Lionel) Messi. Ese chico es Fernando Amorebieta. Felicitaciones para él y su selección”, declaró en rueda de prensa.


Pero vaya que le costó llegar a elegir beber la copa de vinotinto en lugar de una de sangría. Fernando enfrentó problemas de índole plural: sentimentales, laborales, burocráticos, y hasta políticos.

Su corazón y camiseta estaban divididas, fragmentadas. Amorebieta nació en la capital del Municipio Pedro María Freites, Venezuela, a causa de que sus padres -su progenitor era pelotari profesional- trabajaban allí a mediados de la década de los ochenta, pero a los dos años partieron rumbo a Irrueta, España, la que ejercería desde entonces, más que como un asilo, su hogar. Aquella que lo recibiría con las manos abiertas del Athletic.

Con el paso de los años, Farías se entera de un venezolano que jugaba en la Liga BBVA. Justo en la posición más requerida -central- para una de las otrora defensas más vulnerables de Sudamérica, y que eliminatoria tras eliminatoria sus rivales la zarandeaban. Además con un gran plus: zurdo.

Para graficar la rareza de estos basta con mencionar que en ese certamen sólo Álvaro Domínguez (Atlético de Madrid), Víctor Ruiz (Valencia), Iñigo Martínez (Real Sociedad), Iván González (Castilla), entre otros, cuentan con esas características. En el combinado sudamericano ese puesto lo ocupó muchos años un diestro o, en su defecto, un lateral por siniestra reconvertido a esa plaza. José Manuel Rey u Oswaldo Vizacarrondo recientemente en la Copa América Argentina 2011, dan evidencia. Ahora contabilizan el doble con la incorporación de Túñez.

El ex DT de Trujillanos, Deportivo Táchira, Mineros, etc., lo buscó durante un lustro para convencerlo. Desde antes de la última Copa América se sabía que se le convocaría.


Sin embargo, uno de los místers más 'nacionalistas' -o regionalistas propiamente escrito- que se recuerden, lo impidió: Joaquín Caparrós. En sus cuatro años a cargo de los 'leones' de Bilbao, con el sostén a rajatabla del ex presidente Fernando García Macua, la postura a nivel institución era inapelable: dar por cerrado el célebre debate de la diáspora. De hecho, el utrerano calificó como “un transtorno” que Amorebieta Mardaras tan siquiera contemplara la posibilidad.

Fernando contaba con enemigos y trabas en casa. Pero, para su mala fortuna, no todo lo malo era interno; también en lo externo se le liaba. Cuando Richard Páez dirigía a Venezuela se dieron los primeros acercamientos entre ambas partes por 2006. Fernando, quien tenía 21, encontró problemas con la normativa FIFA en lo que concernía el límite de edad para cambiar de selección y, por tanto, de federación. Cabe mencionar que esta permuta resultaba necesaria pues había defendido a la 'Roja' en categorías juveniles.

Posteriormente el órgano rector de este deporte modificaba su legislatura y parecía que el horizonte se abría. "Cuando se cambió la normativa volví a hablar con César (Farías) y me volvieron a convocar pero fue cuando mi club puso muchos problemas, había muchos inconvenientes”, confesó en una entrevista concedida al diario El Nacional.

El quórum de la asamblea de socios se oponía a traicionar los ideales y la filosofía centenaria arropada por Macua, Caparrós y compañía con las elecciones a la vuelta de la esquina. El abogado asemejaba tener el camino libre para la reelección con el equipo en Europa y números azules en su balance financiero. No obstante, el antagonista Josu Urrutia tenía un as bajo la manga.

Ante la ausencia de jugadores fichables de corte mediático en el mercado (a lo sumo, Ander Herrera), empezó a cobrar más trascendencia en los comicios el nombre del DT. Urrutia propuso al argentino Marcelo Bielsa -un loco presto a domar leones- y se proclamó como el trigésimo mandamás al filo de la medianoche del 7 julio del año en curso. Amorebieta inhalaba.

El 'Loco', un abierto al diálogo, lo escuchó y adoptó su empatía sudamericana pese a que, según reveló, creía que éste sería convocado en la proximidad por Vicente del Bosque con miras a las eliminatorias de la Euro 2012. El rosarino apoyó su decisión quizás impulsado por transformarse en apenas el segundo adiestrador latinoamericano de 18 extranjeros de un total de 46, sin contabilizar a los españoles 'foráneos'. Y es que en Lezama, los huéspedes no son tan bienvenidos.

El zaguero tomaba así la decisión más ardua en sus 26 años. En lugar de espera la enésima llamada de Farías, se levantó, tomó el teléfono y marcó el número de su destino. El interés tiene pies, dedos, voz, iniciativa... Algo de lo que careció, por ejemplo, Jeffren Suaŕez, quien despreció la invitación “n” veces. En la actualidad luce complicado que porte alguna tonalidad de rojo en su pecho, ora vino, ora sangre.

Amorebieta se la jugó y conoce las consecuencias. Ahora los dedos índices y las miradas van sobre él. Algunos lo acusan de haber manchado la autonomía o soberanía del club, cual traidor a la patria, puesto que, tras la derrota con Espanyol (2-1), se transformó en el primer seleccionado extranjero. El caso de Bixente Lizarazu podría catalogarse como una excepción al ser nacido en el País Vasco Francés, que forma parte de Euskal Herria.

Ya no hay vuelta atrás o de hoja. Fernando Amorobieta ha marcado un antes y un después respecto a tres esferas que más que nunca coexistirán: Venezuela, España y Bilbao. Sólo el tiempo será el único capacitado para juzgar su elección.

DEBATE: ¿HIZO BIEN EN IRSE POR VENEZUELA O DEBIÓ ESPERAR A ESPAÑA? ¿QUÉ PIENSAS RESPECTO A LOS CUESTIONAMIENTOS QUE LE ESTÁN HACIENDO EN BILBAO? ¡OPINA YA!

Especial: Amorebieta y la encrucijada más difícil de su vida

 

Por Mario Aguirre.-

 

El viernes 2 de septiembre Fernando Amorebieta, oriundo de la localidad de Cantaura, Anzoátegui, y actual zaguero de Athletic Bilbao de España, debutó con la selección de Venezuela frente a su similar de Argentina, en un amistoso jugado en Calcuta, India. La globalización en toda su dimensión.

 

El hispano-venezolano aceptó al fin la invitación del entrenador del representativo sudamericano, César Farías, y junto a Frank Feltscher -originario de Suiza-, personificaron a los debutantes con más expectativa, con perdón de los otros 'extranjeros': Josmar Zambrano (CD Tenerife) y el gallego Andrés Túñez (Celta de Vigo), el ítalo-merideño Franco Signorelli (Empoli), entre otros.

 

Su actuación no pasó desapercibida. Para nadie. Incluso el técnico de la 'Albiceleste', Alejandro Sabella, le atribuyó un logro que pocos pueden presumir en el mundo. “Por primera vez vi a un chico que pudo parar a (Lionel) Messi. Ese chico es Fernando Amorebieta. Felicitaciones para él y su selección”, declaró en rueda de prensa.

 

Pero vaya que le costó llegar a elegir beber la copa de vinotinto en lugar de una de sangría. Fernando enfrentó problemas de índole plural: sentimentales, laborales burocráticos, y hasta políticos.

 

Su corazón y camiseta estaban divididas, fragmentadas. Amorebieta nació en la capital del Municipio Pedro María Freites, Venezuela, a causa de que sus padres -su progenitor era pelotari profesional- trabajaban allí a mediados de la década de los ochenta, pero a los dos años partieron rumbo a Irrueta, España, la que ejercería desde entonces, más que como un asilo, su hogar. Aquella que lo recibiría con las manos abiertas de Athletic Club.

 

Con el paso de los años, Farías se entera de un venezolano que jugaba en la Liga BBVA. Justo en la posición más requerida -central- para una de las otrora defensas más vulnerables de Sudamérica, y que eliminatoria tras eliminatoria sus rivales la zarandeaban. Además con un gran plus: zurdo.

 

Para graficar la rareza de estos basta con mencionar que en ese certamen sólo Álvaro Domínguez (Atlético de Madrid), Víctor Ruiz (Valencia), Iñigo Martínez (Real Sociedad), Iván González (Castilla), entre otros, cuentan con esas características. En el combinado sudamericano ese puesto lo ocupó muchos años un diestro o, en su defecto, un lateral por siniestra reconvertido a esa plaza. José Manuel Rey u Oswaldo Vizacarrondo recientemente en la Copa América Argentina 2011, dan evidencia. Ahora contabilizan el doble con la incorporación de Túñez.

 

El ex DT de Trujillanos, Deportivo Táchira, Mineros de Guayana, etc., lo buscó durante un lustro para convencerlo. Desde antes de la última Copa América se sabía que se le convocaría.

 

Sin embargo, uno de los místers más 'nacionalistas' -o regionalistas propiamente escrito- que se recuerden, lo impidió: Joaquín Caparrós. En sus cuatro años a cargo de los 'leones' de Bilbao, con el sostén a rajatabla del ex presidente Fernando García Macua, la postura a nivel institución era inapelable: dar por cerrado el célebre debate de la diáspora. De hecho, el utrerano calificó como “un transtorno” que Amorebieta Mardaras tan siquiera contemplara la posibilidad.

 

Fernando contaba con enemigos y trabas en casa. Pero, para su mala fortuna, no todo lo malo era interno; también en lo externo se le liaba. Cuando se dieron los primeros acercamientos entre ambas partes por 2006, Fernando, quien tenía 21 años, encontró problemas con la normativa FIFA en lo que concernía el límite de edad para cambiar de selección y, por tanto, de federación. Cabe mencionar que esta permuta resultaba necesaria pues había defendido a la 'Roja' en categorías juveniles.

 

Posteriormente el órgano rector de este deporte modificaba su legislatura y parecía que el horizonte se abría. "Cuando se cambió la normativa volví a hablar con César (Farías) y me volvieron a convocar pero fue cuando mi club puso muchos problemas, había muchos inconvenientes”, confesó en una entrevista concedida al diario El Nacional.

 

El quórum de la asamblea de socios se oponía a traicionar los ideales y la filosofía centenaria arropada por Macua, Caparrós y compañía con las elecciones a la vuelta de la esquina. El abogado asemejaba tener el camino libre para la reelección con el equipo en Europa y números azules en su balance financiero. No obstante, el antagonista Josu Urrutia tenía un as bajo la manga.

 

Ante la ausencia de jugadores fichables de corte mediático en el mercado (a lo sumo, Ander Herrera), empezó a cobrar más trascendencia en los comicios el nombre del DT. Urrutia propuso al argentino Marcelo Bielsa -un loco presto a domar leones- y se proclamó como el trigésimo mandamás al filo de la medianoche del 7 julio del año en curso. Amorebieta inhalaba.

 

El 'Loco', un abierto al diálogo, lo escuchó y adoptó su empatía sudamericana pese a que, según reveló, creía que éste sería convocado en la proximidad por Vicente del Bosque con miras a las eliminatorias de la Euro 2012. El rosarino apoyó su decisión quizás impulsado por transformarse en apenas el segundo adiestrador latinoamericano de 18 extranjeros de un total de 46, sin contabilizar a los españoles 'foráneos'. Y es que en Lezama, los huéspedes no son tan bienvenidos.