Real Madrid y 10 motivos por los que el Bayern Múnich es la Bestia Negra

El cuadro alemán es un ogro para los blancos. ¿Pero por qué? Goal desgrana diez momentos y factores clave en esta histórica relación futbolística de amor-odio


1.- Porque así lo dicen las estadísticas

No hay Bestia Negra que no haya sido decisiva en lo que a títulos se refiere. Y en el caso del Bayern de Múnich, el balance de victorias es palmario. El Real Madrid no le ha ganado nunca en Múnich en 10 partidos oficiales. En total, en 20 partidos oficiales sólo le ha ganado 7, perdiendo 11. En total, se han cruzado en nueve eliminatorias europeas, y los alemanes ganaron cinco (entre ellas cuatro de las cinco semifinales), por las cuatro que ganó el equipo blanco.
2.- Por Maier, Linemayr y el loco del Bernabéu
Semifinales de 1976, en lo que era el primer cruce entre ambos. En la ida empataron 1-1 en Madrid después de que el portero Sepp Maier le rompiera la nariz a Roberto Martínez en un despeje. El árbitro austriaco Linemayr escamoteó además dos penalties a los blancos, calentándose así el ambiente del Bernabéu. Hasta el punto de que saltó un aficionado al campo, pegando al colegiado. La UEFA cerró un año el coliseo blanco por aquello. Y encima en la vuelta, el Bayern Múnich se clasificó con un 2-0 en el que fue el último partido europeo de Amancio, que además acabó expulsado.
3.- Por un 9-1 sin venganza
Verano de 1980. El Bayern invita al Real Madrid a un amistoso en Múnich cuando éstos no habían comenzado aún la pretemporada. El resultado fue funesto: 9-1 final, tras marcharse 7-0 al descanso. De ahí nació la famosa frase: "Prefiero perder un partido por nueve goles, que nueve partidos por un gol", como dijo el técnico blanco, Vujadin Boskov. El verano siguiente, el Madrid invitó al Bayern al Trofeo Bernabéu, pero nunca llegaron a medirse. Los bávaros abandonaron en la semifinal tras una expulsión a Rummenigge.
4.- Por el pisotón que fue la despedida del mítico Juanito
Juanito es hoy un mito madridista. Y fue ante el Bayern Múnich cuando escribió una de sus últimas páginas de blanco en el césped en las semifinales de 1987. Los blancos perdieron 4-1 en Alemania con polémica arbitral por el escocés Valentine. En medio de la batalla, tras un choque de Matthaus con Chendo, el impulsivo Juanito pisó por dos veces al alemán. La UEFA le sancionó con la inhabilitación por cinco años, y aunque luego se quedara en dos, fue el acicate para que saliera del Real Madrid. El Bayern, por cierto se clasificó para aquella final.
5.- Por los cuernos de Augenthaler
Las mismas semifinales de 1987, pero en el partido de vuelta. El Santiago Bernabéu fue una caldera para remontar ese 4-1 de la ida. En el buen sentido, pero también en el malo, con lanzamiento de objetos al campo incluso. El defensa Klaus Augenthaler, que se las tuvo tiesas con Hugo Sánchez, fue expulsado, dedicándole unos cuernos a la afición merengue cuando ganaba el túnel de vestuarios.
6.- Por Hitzfeld, Elber, Kahn, Effenberg...

Comienzo de siglo, y Real Madrid y Bayern Múnich se cruzan ocho veces entre febrero de 2000 y abril de 2002. Los alemanes ganan cinco de esos partidos, aunque el Real Madrid elimina a los bávaros en dos de las tres eliminatorias en juego, vengando un 2-4 y un 4-1 en la fase de grupos 1999-00. Jugadores como Elber, Kahn o Effenberg empiezan a formar parte de la lista negra del madridismo por una rivalidad que supera los terrenso de juego.
7.- Por la peineta de Van Bommel y el gol récord de Makaay
Real Madrid y Bayern Múnich se vuelven a ver las caras en los octavos de final de 2007. Los ánimos se han calmado desde 2002, pero Van Bommel los vuelve a encender tras hacer un corte de mangas al Santiago Bernabéu al celebrar su gol en el minuto 88 que instauraba el 3-2 final en la ida. En la vuelta, Makaay marca el que hoy sigue siendo el gol más rápido de la Champions League tras un fallo de Roberto Carlos. La remontada se consuma con un 2-1 final en Múnich.
8.- Porque con Ribéry desafió el poderío económico del R.Madrid
Verano de 2009. Florentino Pérez regresa a la presidencia del Real Madrid, con los Cristiano Ronaldo, Ricardo Kaká y demás estrellas bajo el brazo. Quería a Franck Ribéry a toda costa, pero el Bayern no cedió lo más mínimo en la negociación. Y al final, terminó pagando 35 millones de euros por quedarse a Arjen Robben incluso. El Bayern, desafiante, se creía grande, y así lo demostró a los ojos de toda Europa. A día de hoy, le habrían ofrecido a Tony Kroos y Mario Mandzukic, pero el Real Madrid no quiere tocar ya más figuras de los bávaros. No quiere entrar en esa guerra.
9.- Por una tanda de penalties con mucha retranca
Semifinales del año 2012. El Real Madrid llega por segunda vez a esta fase de la mano de Jose Mourinho y con la vitola de favorito. Mario Gómez marca el 2-1 de la ida en el descuento, y en el Bernabéu los blancos llegan a ir ganando por 2-0, pero en ambos casos deja escapar la tendencia positiva. En la tanda de penalties, fallan Ronaldo, Kaká y Sergio Ramos. Neuer aprovechó para mofarse del de Camas: "No sabía que le gustaba tirar por encima de la portería". Éste se la devolvió tras perder el Bayern la final de la Champions ante el Chelsea ese mismo año: "No sabía que se le daban tan bien las finales".
10.- Por Pep Guardiola
Ha sido el último en llegar, pero era ya la gota que colmaba el vaso. Por si no hubieran sido pocos ya los factores para alimentar la leyenda de la Bestia Negra, el Bayern Múnich fichó al entrenador del mejor Barcelona de la Historia, personaje non grato en el Santiago Bernabéu. Con el Barcelona, como entrenador sólo perdió dos Clásicos de 15. Nunca en el coliseo blanco, donde llegó a ganar por 2-6 en Liga. Son dos Bestias Negras del Real Madrid, juntas.