Camino al Mundial: Polémica victoria de Sudáfrica a Colombia: que no sea un mal augurio (2-1)

Con dos penaltis dudosos, el conjunto de Parreira se impuso ante los 'Cafeteros', que también marcaron por la misma vía. El planeta fútbol espera que los errores arbitrales en su favor no sean el anticipo de otra oscura página en la historia de este deporte.
Sudáfrica-Colombia (2-1)
Soccer City, Johannesburgo


Uno jugará el Mundial; el otro, lo seguirá por televisión. Uno es el organizador de la cita ecuménica; el otro un simple consumidor de ella. Uno es Sudáfrica; el otro, Colombia. Ambos seleccionados jugaron hoy un amistoso que para los dos significaba más que eso. Cualquier similitud con los amaños mundialistas es pura coincidencia. O no. Pasen y lean.

En el local, el partido planteaba la posibilidad de presentarse ante su gente en el mismísimo estadio donde se inaugurará la Copa del Mundo y donde se jugará la final, el Soccer City de Johannesburgo. En el visitante, el cotejo era la excusa para re-estrenar entrenador, Hernán Bolillo Gómez, quien ya le había dirigido en dos oportunidades, la última 12 años atrás.

Como lo anticipara el director ejecutivo de la Federación Sudafricana, Leslie Sedibe, -"Se han vendido ya 55.000 entradas", había informado- , una multitud tuvo la posibilidad de ver a los Bafana Bafana. La ilusión era ilusionarse. Es que falta realmente poco para el debut de los africanos en el Mundial, su Mundial, y demostrar superioridad ante un rival a priori inferior era más un deber que otra cosa.

Por eso el público soltó sus primeras risas cuando con gol de T.
Modise, de tiro penalti al minuto 18, estableció la ventaja parcial para el elenco de Carlos Alberto Parreira. Una presunta y dudosísima mano de Freddy Guarín en el área fue sancionada con la pena máxima por el colegiado Langat Samwel Kipngetich, de pésima labor. Modise disparó, David Ospina tapó, pero el juez hizo repetir la acción por considerar que el portero se adelantó. No habría una nueva parada del meta, y el 1-0 era celebrado con euforia pese al caracter de amistoso del match.

Si bien no pasaba mucho en el partido, Colombia se dedicó a esperar lo que podía llegar a ser su rival, y se resignó a buscar a Jackson Martínez como si éste fuera Lionel Messi o Wayne Rooney. Está a las claras que el buen jugador Cafetero no tiene ni la décima parte de calidad que sí tienen la estrella del Barcelona o la del United, por lo que, en ataque, los sudamericanos eran inofensivos.

Ya se habia perdido antes un gol Adrián Ramos, que increíblemente mandó el balón por encima del larguero, tras tomar un rebote del portero Khune. Sin embargo, dos minutos después de la apertura del luminoso, Giovanni Moreno puso las cosas en su lugar, también de tiro penalti. El colombiano no perdonó cuando el árbitro pitó la falta del cancerbero local precisamente sobre Ramos. Así las cosas, el duelo estaba 1-1.

Poblado con camisetas de todas las nacionalidades, el Soccer City veía cómo abandonaba prematuramente el campo Guarín -30 min.-, pues una lesión muscular le impidió continuar. Con el ingreso de John Valencia, del Once Caldas, se vio quizá lo más lindo de esa primera parte. Con un tiro libre al borde del área, por poco marca el segundo tanto para Colombia.

Pero el local no se quedaba allí, y Tshabalala probaba de media distancia los reflejos de Ospina, que volvía a responder, aunque esta vez en dos tiempos.

En el complemento, Valencia volvería a tomar protagonismo en el encuentro, no por su pegada, sino por su falta dentro del área sobre Tshabalala, que fue juzgada por el colegiado como infracción. El reclamo de los futbolistas visitantes fue en vano para las intenciones del ejecuante: Mphela puso el partido 2-1 sin mayor grado de culpa. Lo cierto es que, esta vez, la falta parece no haber existido.

Ni siquiera el ingreso de Hugo Rodallega pudo darle un lavado de cara al juego de los dirigidos por Gómez. Tampoco había funcionado la estadía en campo desde el minuto uno de la segunda parte de Anchico por Ibarbo.

En la previa de este encuentro, el hombre sudafricano del Everton, Steven Pienaar, había opinado: "Es genial que vayamos a jugar contra un equipo de talla mundial como Colombia porque tiene un estilo de juego similar al de México y este partido nos dará pistas acerca de qué podemos esperar el 22 de junio".

En verdad, Colombia no demostró ser de talla mundialista. Posiblemente muestre la misma incocencia futbolística que los mexicanos, y sea eso en lo que se parezcan el elenco Cafetero y el Azteca. Pero no será lo mismo cuando el torneo más importante a nivel selecciones comience. Esto no le interesa a Colombia porque no jugará la Copa, pero sí deberá entenderlo Sudáfrica si no quiere dar lástima ante su gente. El planeta fútbol espera que los errores en su favor por parte del colegiado no sean el anticipo de otra oscura página en la historia de este deporte.

Así salieron desde el comienzo:

Colombia: David Ospina; Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, Mario Alberto Yepes y Pablo Armero; Abel Aguilar, Freddy Guarín, Víctor Ibarbo y Adrián Ramos; Giovanni Moreno y Jackson Martínez

Sudáfrica: Khune, Gaxa, Mokoena, Khumalo, Masilela, Tshabalala, Modise, Khuboni, Letsholonyane, Moriri, Mphela.