Opinión: Sergio Agüero, el Real Madrid y lo que no fue

Dos goles y una asistencia en media hora. Esa fue la tarjeta de presentación del 'Kun' en su debut con el Manchester City.
Por Quillo Barrios: Follow adrianboullosa on Twitter

Empiezan ustedes a leer un artículo que puede resultar ventajista, pero que, siendo sinceros, refleja la realidad que está viviendo el madrididismo desde que Agüero firmó por el Manchester City hace ya varias semanas.

El Kun era el hombre que ilusionaba a la familia merengue, el único crack de mercado que ya tenía conquistado el corazón blanco de todos aquellos que, acudiendo al Bernabéu o no, simpatizan con el Real Madrid.

Pero no pudo ser. Y no fue porque Florentino Pérez no quiso saltarse un pacto de caballeros en el que el Atlético de Madrid salía bien parado y, sin embargo, él mismo quedaba en evidencia.

El mandatario merengue se decidió por respetar el status quo con el vecino y no se lo llevó al Real Madrid. Le hizo caso al ángel y despejó de un plumazo las valoraciones del diablo. Dos pensamientos y una decisión. Al final, escogió la equivocada.

Y es que, mientras todos hablamos de Neymar y el brasileño habla de todos, Agüero, afincado ya en Manchester, habló en el campo y lo hizo con un debut escandaloso, lleno de magia, talento... y goles.



Corría el minuto 59 del Manchester City-Swansea cuando Mancini se decidió a llamar a Agüero para hacerlo debutar. El cuadro local ganaba 1-0, pero el resultado era demasiado justo y necesitaban sentenciar.

El Kun entró al campo en medio de una gran ovación, buscando responder a las expectativas y demostrar que es crack entre cracks. Lo bueno es que no tardó ni diez minutos en dejar detalles de su enorme clase.

El primer balón que tocó supuso la primera ocasión. Recibe en la frontal, se gira y prueba con un zurdado que acabó despejando Vorm, cancerbero del Swansea. Fue el primer fallo... y el único.

A partir de ahí, Agüero se convirtió en un ciclón y se llevó por delante todo lo que había a su paso. En el 67', tras poco más de seis minutos en el campo, el argentino mandó a la red una gran jugada del City. Apareció en el segundo palo y anotó el 2-0. Era el delirio.



Instantes después, recibió en la frontal, le hizo un sombrero delicioso al cancerbero y se la dejó a placer a David Silva, que puso el 3-0 con un fuerte remate. La hinchada se frotaba los ojos. No podían creer lo que estaban viendo. El debut de Agüero superaba todo lo imaginado.

Pese a todo, el climax aún no había llegado. El ex del Atlético de Madrid esperó al minuto 91 para poner la guinda perfecta con un espectacular zapatazo que se coló en la portería de Vorm. 4-0 y doblete de un Kun que, además, había regalado una asistencia.

En apenas media hora, el 16 del City puso en evidencia a Florentino Pérez. El pacto de caballeros quedó destrozado con dos zarpazos de un argentino llamado a hacer cosas maravillosas en el mundo del fútbol.

Mientras en Inglaterra enloquecen con Agüero y ya imaginan un futuro espectacular, en España hablamos de una incógnita como Neymar. ¿Estamos ante el gran error de Florentino Pérez? ¿O fue un caballero?