Especial Milan Campeón: El fin de la Hegemonía Nerazzurra

El Milan volvió a levantar el Scudetto luego de seis años. Logró quebrar la hegemonía del pentacampeón, Inter, y se coronó cuando aún restan dos fechas para el final de la Serie A.

Convertirse en el segundo equipo más ganador en el ámbito nacional con 19 títulos –además de ya ser junto con Boca los que más trofeos internacionales oficiales levantaron-, superar por un Scudetto al Inter en el historial, quebrar la hegemonía del vigente pentacampeón neroazzurro, conquistar la Serie A luego de seis años de sequía.

Esos eran los motivos más relevantes que tenía el AC Milan para inspirarse en su visita a la capital italiana y, a falta de dos fechas para el final de la Serie A, sacar una diferencia indescontable para su más inmediato perseguidor, Inter.

Al club presidido por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, le dieron brillantes resultados las inversiones realizadas durante las últimas aperturas de los mercados de fichajes y por eso pudo volver a ensanchar su palmarés, tras aquella conquista de la temporada 2003/2004.

Por números, rendimiento, juego, contundencia e individualidades, el conjunto rossonero es un justo campeón. Con los intérpretes de calidad que tenía en su plantel al comenzar la temporada, sólo tuvo que fijarse el Scudetto como objetivo fundamental y hacia allí fue, sin dudarlo, concentrado en su blanco.

Aún sin concluir la Serie A, las estadísticas hablan de un gran campeón. En 36 presentaciones, perdió sólo cuatro veces, ganó 24 y empató las ocho restantes. Su experimentada muralla defensiva integrada, en ocasiones, por nombres como Nesta (35), Oddo (34), Zambrotta (34), Legrottaglie (34), Jankulovski (33) y Yepes (35) permitió que el Milan sea el equipo con la valla menos vencida de la temporada, con apenas 23 goles en contra.

No tuvo al pichichi del torneo, pero principalmente porque los goles se los repartieron entre sus tres piezas ofensivas más peligrosas: Zlatan Ibrahimovic -14 tantos-, Alexander Pato -también 14- y Robinho -12-.

La regularidad fue otra de las causas por las que los dirigidos por Massimiliano Allegri levantaron el Scudetto 2010/11. Luego de un comienzo de temporada para el olvido, en el que habían sumado apenas 13 de 33 puntos disputados, la experiencia del plantel pesó para sacar la campaña adelante y empezar a conseguir resultados importantes. Hubo varias mini-rachas de cuatro o cinco triunfos en serie que fueron clave para sacarle tanta diferencia al resto. Entre esas rachas, aparecen las victorias en los dos clásicos ante el Inter, el subcampeón.

Además del gran talento de los mencionados goleadores y del destacado aporte de Seedorf, Pirlo y Cassano –entre otros-, este Milan campeón contó con la infaltable presencia latinoamericana que suele haber, afortunadamente, en cada equipo campeón de las grandes ligas del mundo.

Los brasileños Robinho y Pato, aparte de los goles, fueron responsables de ponerle esa exquisita cuota carioca al fútbol del campeón. La partida de Ronaldinho hacía pensar que el juego del Milan ya no volvería a vivir esos momentos mágicos que regalaba el actual jugador del Flamengo. Sin embargo,  el #70 y el #7 se hicieron cargo y agarraron la posta, acompañados de otro brasileño, Thiago Silva y del colombiano Mario Yepes, dos hombres de garantías para la última línea.

En resumen, este Milan tuvo todo lo que un campeón debe tener. Fútbol, efectividad, inteligencia y personalidad. Y claro, algunos latinoamericanos en su plantel.