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Serie A

  • 13 de mayo de 2012
  • • 15:00
  • • Allianz Stadium, Torino
  • Árbitro: G. Gava
  • • Espectadores: 36000
3
F
1

Juventus 3-1 Atalanta: Lágrimas y alegría en el adiós de Del Piero

El 'Capitano' marca su último gol en casa y se despide de su afición entre lágrimas después de 19 años como 'bianconero'. La Juve celebra el título de la Serie A y acaba invicto

La tarde en Turín encontraba sentimientos contrarios. Por una parte, el estadio de la Juventus se vistió de gala para celebrar con sus jugadores el título de Lega número 28 de su historia, después de años muy duros, de un descenso y demasiado tiempo sin alegrías. Pero por la otra parte estaba ese momento que ningún aficionado, tanto juventino como italiano en general quería que llegara, sabían que tenía que pasar, pero esperaban no tener que vivirlo en sus carnes. Era el día en que Alessandro Del Piero se despedía de su público para los que es algo más que un jugador, es un mito, una leyenda a la altura de los mejores futbolistas que han vestido la camiseta bianconera.

La alegría fue la primera sensación que se expresó en la grada. Los jugadores saltaron al campo ante miles de bufandas al viento, cánticos de todos los estilos y una cantidad ingente de pancartas reclamando la tercera estrella en la próxima camiseta de la Juventus. En el once de la Juve destacaba un chaval de 37 años que llevaba el 10 a la espalda y un brazalete en el brazo izquierdo. Sus compañeros tenían claro que ese jugador tenía que marcar, porque le quedaba poco para irse y no volvería. Lo intentaron varias veces en los primeros minutos, pero no lo encontraban. Mientras tanto, Marrone daba las gracias a Antonio Conte por su confianza después de meter en la portería un violento derechazo tras recibir un elegante taconazo de Marco Borriello.

Pero era el día de Del Piero, y tenía que llegar su momento, la última vez que sacara la lengua en casa. ‘Pinturicchio’ lo encontró en la frontal del área y con su elegante pie derecho hizo girar el balón para alejarlo del alcance de Frezzolini y levantar a sus aficionados de sus butacas, exultantes. Esta vez Del Piero no estaba tan exultante como normalmente, sabía que era el último, que esto se acababa. La piña que formaron los once jugadores de campo a su alrededor demostró lo importante del momento. Podía ser el último gol de una leyenda.

El partido en sí, poco interesante para la mayoría, demostró que el Atalanta es un gran equipo que, más allá de escándalos de apuestas y demás, podría haber luchado por entrar en Europa de no ser por los seis puntos menos con los que empezó el campeonato. Germán Denis tenía ganas de marcar, estaba muy activo y tuvo varias ocasiones, pero entre su mala puntería y el acierto de Storari se acabó yendo de vacío de Turín.

Y llegó el momento de decir adiós. El partido se detuvo en el minuto 57. El cartel luminoso del cuarto árbitro reflejaba en rojo el número 10 y tanto los jugadores de la Juventus, como los del Atalanta y por supuesto todos los aficionados presentes en el estadio aplaudieron la última carrera de Del Piero hacia el banquillo en la que fue su casa. El Capitano fue despidiéndose uno por uno de sus compañeros, con los ojos húmedos de tristeza, enfilando el final de su carrera en la Juve. Se sentó junto a sus compañeros suplentes, pero ante la insistencia del público, tuvo que levantarse y despedirse con todos los honores. Dio la vuelta de honor alrededor del terreno de juego, viendo cómo muchos tifosi derramaban lágrimas por su marcha. Fue el momento del año en la Serie A.

Daba igual que Litchtsteiner se marcara un gol en propia portería, no redujo los ánimos de la grada, que siguió entonando todas las canciones conocidas sobre Del Piero y sobre el título conquistado el pasado fin de semana. El detalle final fue el penalti que concedieron a la Juventus. Previamente, Chiellini se tuvo que retirar tocado y entró Andrea Barzagli, el único jugador de campo que todavía no había marcado en toda la temporada. Sus compañeros le entregaron el balón, y el central no falló. Redondeó la fiesta, una fiesta que puede ser perfecta el próximo día 20 si la Juve consigue un doblete histórico contra el Nápoles.

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