En el marcador, el partido fue una historia de dos mitades. El Barcelona disfrutó de la mejor parte del primer tiempo, dictado en gran medida por la influencia creativa de Ronaldinho y el movimiento de Saviola. El delantero argentino, que representó a ambos clubes durante su legendaria carrera, se mostró muy acertado en el último tercio del campo y marcó su gol con la serenidad que caracterizó su etapa en La Liga. Al descanso, el Blaugrana ganaba 1-0 y parecía controlar el ritmo del partido, para deleite de los aficionados locales vestidos con los colores del Barcelona.
En la segunda parte, los veteranos del Real Madrid resurgieron, introdujeron jugadores frescos y aumentaron la intensidad en busca de la remontada. Su persistencia acabó dando sus frutos cuando David Barral encontró el fondo de la red para empatar el marcador. Barral, un prolífico goleador en las categorías inferiores del fútbol español que también disfrutó de una exitosa carrera en la máxima categoría, demostró su instinto depredador para asegurar el reparto de puntos. A pesar de que ambos equipos tuvieron más ocasiones a medida que se abría el partido, ninguno de los dos consiguió marcar el gol de la victoria antes del pitido final.