Una jugada, aislada, puede cambiar el rumbo de un partido que iba en una dirección opuesta. Porque Boca, en uno de sus mejores partidos del año, era muy superior a Estudiantes, pese a los avances del Pincha con el ingreso de Cetré.
Pero llegó el instante fatídico en el que Lema decidió ir a buscar la pelota con la pierna a la altura de la cabeza de Correa, impactó en el rostro y se produjo el triple castigo: penal para el Pincha, expulsión para el defensor por doble amarilla (la primera había sido por un empujón en un tumulto) y el colombiano que fusila a Romero para poner el 1-1 a 12 minutos del final.