La reacción del entrenador interino demostró los altos estándares establecidos entre bastidores. Al negarse a interactuar con los jugadores inmediatamente después del pitido final, Carrick envió un mensaje claro de que la ventaja numérica debería haberle valido tres puntos. «Sí, no estamos contentos con la forma en que hemos jugado esta noche», declaró, según recoge la página web oficial delclub.
«Por cómo se desarrolló el partido, creo que lo teníamos en nuestras manos en gran medida, pero hay que dar crédito al Newcastle, creo que por la forma en que abordaron el partido, sabíamos que iba a ser un partido difícil aquí, pero lo manejamos para estar en una posición en la que sentíamos que debíamos seguir adelante y realmente no lo hicimos. Así que sí, estamos muy decepcionados».
A pesar de la visible consternación mostrada en el campo, Carrick tuvo cuidado de no cuestionar el esfuerzo de su equipo al hablar con los medios de comunicación.
«Fue solo la calidad y el rendimiento; no fue el carácter ni las ganas de ganar ni nada por el estilo», insistió. «Es fácil decir eso, solo porque no se gana un partido de fútbol. Hay que dar crédito al Newcastle, se merecen la victoria de esta noche, así que me duele decirlo, pero así ha sido, y tenemos que volver al trabajo y mejorar para el próximo partido. Hay lecciones que aprender, y tenemos que aprender juntos como grupo. Tenemos tiempo para analizarlo y mejorar».