Uno de los partidos con temperatura más alta de la fase de grupos de la Copa Libertadores era el que debían disputar Rosario Central y Peñarol. Por la primera fecha del Grupo G, el equipo uruguayo cruzó el Río de La Plata para llegar a Rosario acompañado por una multitud y, como desgraciadamente era de esperarse, no tardó en aparecer la violencia, antes y después del encuentro.
Cabe destacar que la ciudad santafesina es actualmente la más conflictiva de Argentina, como escenario de una guerra por el narcotráfico, con varios asesinatos en las últimas semanas.