El incidente ocurrió durante el descanso entre las temporadas 2019-20 y 2020-21, un año después de que Maguire se incorporara al United procedente del Leicester City por 80 millones de libras, una cifra récord en aquel momento para un defensa. En aquel momento era capitán del United y titular en la selección inglesa.
En declaraciones a la BBC poco después de su detención, Maguire afirmó que pensó que lo estaban secuestrando y dijo que temió por su vida cuando unos policías vestidos de civil detuvieron el minibús de su grupo, lo sacaron del autobús, le golpearon en las piernas y le dijeron que su carrera había terminado. También dijo que intentó huir, con una sola esposada, porque no sabía quiénes eran esos hombres.
Dijo: «Me golpearon mucho en las piernas. No se me pasó por la cabeza. Estaba muy asustado. Miedo. Temía por mi vida. No creo que le deba una disculpa a nadie. Una disculpa es algo que se da cuando has hecho algo malo. No se lo deseo a nadie. Obviamente, la situación ha complicado las cosas a uno de los clubes más grandes del mundo, así que lamento haber hecho pasar por esto a los aficionados y al club, pero no hice nada malo. Me encontré en una situación que le podría haber pasado a cualquiera y en cualquier lugar».