La oportunidad que esperaba Massimiliano Allegri parece estar realmente a un paso de hacerse realidad. Si bien toda la nación tiene la mirada puesta en la selección italiana de Gennaro Gattuso —a la espera de la final de los playoffs contra Bosnia para saber si, por fin, tras 12 años, los Azzurri lograrán volver a disputar una fase final del Mundial—, no hay que olvidar que, al término del parón, la Serie A afronta una de las jornadas más decisivas de este tramo final de temporada: el día de Pascua estará dedicado al gran partido entre el Inter y la Roma, mientras que al día siguiente —el lunes de Pascua— toda la atención se centrará en el estadio Diego Armando Maradona para el gran duelo entre el Nápoles y el Milan.
Y en el seno del Rossonero, la concentración del técnico de Livorno ya está al máximo, teniendo en cuenta que será un partido decisivo para la lucha por la Champions y que podrá decir algo definitivo sobre quién es realmente el rival del Inter en el aún largo camino que lleva a la conquista del Scudetto.
Allegri, sin embargo, podrá contar con un arma para el gran duelo en Campania que aún no ha podido utilizar en toda la temporada.




