Tras marcar el gol, Díaz se lanzó a celebrar y luego invitó a Alexander-Arnold a unirse a él. Una de las imágenes más memorables de aquella temporada fue, al final, la de Díaz fingiendo lustrar las botas de Alexander-Arnold, tal era la emoción del colombiano por la asistencia de su compañero.
Por desgracia para muchos aficionados del Liverpool, esa conexión es cosa del pasado. Casi 18 meses después, ambos jugadores ejercen ahora su oficio en otros equipos. Alexander-Arnold entra y sale del once titular del Real Madrid, mientras que Díaz disfruta del mejor año de su carrera en el Bayern de Múnich.
En efecto, esta es la historia de dos carreras que han tomado trayectorias diferentes. Alexander-Arnold dejó el Liverpool en su mejor momento y parecía que iba a despegar nada más llegar a la capital española. Díaz, por su parte, dejó el Liverpool sintiéndose como un proyecto de recuperación: un jugador que quería marcharse y al que se le había dado un salvavidas, pero que aún tenía mucho que demostrar.
Sin embargo, ha ocurrido todo lo contrario. Alexander-Arnold, ya sea por las lesiones o por problemas tácticos iniciales, ha pasado apuros. Díaz, al que se le ha dado más espacio que nunca para correr, crear y rematar, está haciendo que la Bundesliga parezca increíblemente fácil. Y el martes se enfrentarán entre sí.
Alexander-Arnold llega a los cuartos de final de la Liga de Campeones no solo con dudas que aún persisten sobre él en Madrid, sino también con una gran incertidumbre respecto a su puesto en la jerarquía de la selección inglesa. Así que, si no es capaz de neutralizar a su antiguo compañero del Liverpool en los próximos ocho días, cualquier esperanza de recuperar un puesto en la convocatoria de Thomas Tuchel para el Mundial se esfumará sin duda.






