El segundo tiempo del duelo entre Nacional y River, por la Copa Libertadores, arrancó con la temperatura al máximo. Después de una serie de rebotes y cuando el Millonario quería salir de contragolpe, Leandro Lozano le fue con la plancha directo al tobillo de Rodrigo Aliendro pero solo fue amonestado.
Y cuando los jugadores de la visita se acercaron a reclamarle a Anderson Daronco, comenzó la famosa tángana entre la mayoría de los futbolistas, con una trompada de Franco Romero en el rostro a Paulo Díaz que, si bien fue advertida por el VAR, tampoco fue sancionada con tarjeta roja y solo se llevó la amarilla.