El veterano entrenador se negó a tomar partido en el enfrentamiento entre su actual equipo y su antiguo club en la capital española. Hizo hincapié en su deseo de imparcialidad, incluso ante las opiniones contradictorias de personas a las que respeta dentro del mundo del fútbol. «No quiero llevar ni la camiseta blanca del Real Madrid ni la camiseta roja del Benfica», explicó a los periodistas.
Mourinho incluso se refirió a los comentarios de su antiguo jugador Álvaro Arbeloa, que ahora está al frente del Real Madrid y se ha mostrado muy crítico durante la polémica. «Quiero a Álvaro, y seguiré queriéndole, pero creo que quien tomó la decisión correcta fui yo y no él», comentó.