Lammens tuvo que lidiar con 10 saques de esquina, la mayoría de los cuales se jugaron por encima de su cabeza. Tuvo que enfrentarse a 35 centros, atrapando dos y despejando cuatro de ellos. Y tuvo que enfrentarse a cuatro disparos a puerta, realizando una increíble parada en vuelo para evitar que el remate de Michael Keane entrara por debajo del travesaño en el minuto 82 y luego negándole el gol a Tyrique George en el 92.
La actuación tranquila y serena del belga ante tanto bombardeo aéreo y una estrategia de córner que Kobbie Mainoo comparó con el Royal Rumble de la WWE fue aún más impresionante si se tiene en cuenta que había comenzado el partido en circunstancias lejos de ser ideales, siendo perseguido por Thierno Barry a los 10 segundos de juego y lanzando el balón directamente al delantero.
Esto contrastaba totalmente con lo que los aficionados del United esperaban de su anterior portero, Andre Onana, y de su suplente, Altay Bayindir, quienes habían encajado goles directamente a la salida de saques de esquina, solían dejarse llevar por el pánico cada vez que se enfrentaban a un centro y cuya respuesta habitual ante un error era cometer otro.








