En la rueda de prensa previa al partido, las primeras preguntas para el entrenador nacional giraron en torno a Yamal y la respuesta fue muy clara: "Lamine tenía una molestia y yo le pregunté cómo estaba. Le pregunté que si podía estar el martes y cuando hay dudas, no hay dudas. Se mira por lo mejor para el futbolista y decidimos que descansara. Lo hemos hecho con otros, no hay ninguna excepción".
Y agregó que "si otros compañeros me dijeran lo mismo que Lamine, estarían en casa también", para desmentir cualquier versión de un trato preferencial.
Por último, dio varias explicaciones sobre las exigencias del calendario y el riesgo físico para jugadores como Lamine, al analizar que "si dices que hay gente enfadada, será así. Pero nadie me ha trasladado el enfado. Los que le tienen que defender son los árbitros aplicando el reglamento. El rival empleará todas las armas para parar a jugadores tan buenos como Lamine. El fútbol es fútbol dentro de un reglamento y el árbitro está para hacer cumplir ese reglamento. ¿A mí me vais a hacer responsable? Faltaría más".