La amistad entre ambos iba más allá de los terrenos de juego del CT Rei Pelé. Basso era considerado uno de los confidentes más cercanos de Neymar dentro de la plantilla actual y visitaba con frecuencia la mansión del delantero en Mangaratiba. Según ESPN, Neymar consideraba la situación «injusta», ya que creía que Basso era un profesional modelo que nunca «contaminaba el ambiente», a pesar de ser habitualmente excluido de las convocatorias para los partidos.
La etapa de Basso en el club fue, en última instancia, limitada en términos de acción sobre el terreno de juego. Tras incorporarse en 2023, disputó 36 partidos y marcó tres goles con el Peixe. Sin embargo, sus oportunidades se redujeron significativamente en la actual campaña, ya que solo disputó dos partidos antes de que el club decidiera traspasarlo para optimizar la plantilla del primer equipo.