Durante la Eurocopa de Alemania 2024 ha sido habitual ver muchos vascos cerca de las gradas, pero dentro del campo de juego. Los aficionados suelen arrojarlos al césped, aunque sean verdaderamente caros para un hincha promedio.
Sin embargo, esta vez no fue un vaso lo que llamó la atención de los espectadores, sino un par de zapatillas. De hecho, el portero de Rumanía, Florin Nita, gastó tiempo y energía en despejar una de ellas de su propia área apenas un par de segundos antes de recibir el disparo de Malen. Evidentemente, no pudo detenerlo.