El Atlético de Madrid y el Girona empataban 1-1 en el Civitas Metropolitano llegando al cierre del primer tiempo. En ese momento llegó la gran polémica de la tarde en la capital española, donde Reinildo pareció cometerle penalti a Savio.
El brasileño cayó dentro del área de Jan Oblak, posiblemente derribado por la rodilla del internacional por Mozambique, pero el árbitro del partido, De Burgos Bengoetxea, consideró que no había sido falta. El VAR tampoco le llamó para que revisara la maniobra, que estuvo cerca de ser fuera del área pero que fue dentro.