El partido no estuvo exento de polémica, sobre todo cuando Malick Thiaw creyó haber devuelto la ventaja al Newcastle con un potente cabezazo. El árbitro Anthony Taylor consultó con sus asistentes y, finalmente, anuló el gol, al considerar que Jacob Murphy se encontraba en posición de fuera de juego y había obstaculizado la visión del portero Melker Ellborg.
El Sunderland aprovechó al máximo esa oportunidad en los últimos instantes del partido. Brian Brobbey aseguró una famosa victoria en el minuto 90, rematando a puerta tras un primer intento que fue detenido, lo que desató una celebración desenfrenada en la grada visitante.
El resultado significa que el Sunderland ha completado el doblete liguero sobre su rival más acérrimo, superándolo en la clasificación y situándose en el 11.º puesto de la tabla de la Premier League.