Barnes cree que las críticas provienen menos de una preocupación genuina por la salud o el estado físico de Bellingham, y más de un deseo de encontrar un chivo expiatorio para las luchas en el campo. Los aficionados y analistas de fútbol a menudo buscan explicaciones sencillas cuando el nivel de un jugador estrella cae, y el estilo de vida es un blanco conveniente.
“Si no estás jugando lo mejor posible o estás teniendo una bajada de forma, la gente siempre intentará atribuir tu comportamiento fuera del fútbol como una razón detrás de los malos rendimientos, pero no creo que ese sea el caso aquí,” explicó Barnes.
El centrocampista, que revolucionó La Liga en su temporada debut, ha enfrentado un camino más difícil en su tercera campaña, pero Barnes ve esto como un tropiezo temporal en lugar de una decadencia terminal causada por distracciones. “Una vez que Bellingham vuelva a marcar goles y a rendir como sabemos que puede, no habrá preguntas sobre su estilo de vida o qué hace en su vida personal,” añadió.