Antes del debut de Monterrey en el Mundial de Clubes de la FIFA contra el subcampeón de la Champions League, Inter de Milán, el experimentado defensor Sergio Ramos compartió su entusiasmo y expectativas para el torneo.
“Esta es una oportunidad única, con un formato renovado y un trofeo espectacular por el que luchar. Ganarlo sería un sueño”, afirmó Ramos, quien conquistó el Mundial de Clubes en cuatro ocasiones durante su etapa en el Real Madrid. “Para mí no es presión, sino motivación. Quiero demostrar que aún puedo rendir al máximo. En las reuniones de equipo he insistido en la importancia de mantenernos unidos y llevar la actitud correcta para un torneo de esta magnitud.”
Con varios jugadores debutando en esta competición, Ramos ha asumido un papel de mentor. Animó a sus compañeros más jóvenes a aprovechar esta gran oportunidad: “Jugar en un Mundial de Clubes es una vitrina enorme para cualquiera que sueñe con llegar a Europa. Nos enfrentaremos al Inter cara a cara.”