Es semana de Clásico, y como siempre se buscan en las hemerotecas estadísticas y datos de todos los colores sobre los partidos entre Real Madridy Fútbol Club Barcelona. Suficientes para que los aficionados de ambos bandos vean, si lo desean, superioridad de los suyos en unos registros históricos que muestran gran igualdad.
Y cuando se miran a los jugadores, los principales nombres siempre salen a la palestra; Vinicius Jr., Kylian Mbappé, Jude Bellingham, Lamine Yamal, Pedri, Raphinha o Lewandowski son los primeros que se vienen a la mente si se piensa en figuras del Real Madrid o del Barcelonaen la actualidad. Cristiano Ronaldo, Leo Messi, Di Stéfano, Ronaldinho, Raúl o Iniesta, si se mira al pasado.Y con esos monstruos vienen otras leyendas como Luis Suárez (los dos; el gallego y el uruguayo), Puskas, Gento, César...
Pero hay otro tipo de jugador, a menudo también conocido, pero que pasa más desapercibido entre los nombres legendarios que desfilan por las memorias de los aficionados de ambos equipos. Jugadores que, a menudo, con un carácter especial que les permitía, o les permite, destacar en los momentos clave, en los partidos calientes, cuando otros se esconden.








