En el campo, la protagonista indiscutible fue Lucy Bronze, que celebró su 145.ª internacionalidad de forma espectacular. Al salir de titular, la veterana defensa se colocó en tercer lugar en la lista de jugadoras con más partidos internacionales de las Lionesses, solo por detrás de las leyendas Jill Scott y Fara Williams. La decisión táctica de Wiegman de volver a incluir a Bronze en el once inicial junto a Lauren James y Esme Morgan dio sus frutos casi de inmediato, ya que Inglaterra controló el ritmo del partido.
El gol llegó en el minuto 22, cuando James, haciendo gala del talento que la ha convertido en una pieza fundamental de este equipo, envió un peligroso centro al segundo palo. Bronze estaba allí para rematar de cabeza y calmar los nervios iniciales, recompensando así a Inglaterra por su abrumadora posesión del 71 %. Las Lionesses siguieron jugando con soltura, con el trío formado por Stanway, James y Alessia Russo creando ocasiones a voluntad.