Hoeness padre admitió su admiración por el trabajo de Sebastian en el Stuttgart, especialmente en la exigente Bundesliga. Tras asumir el cargo en 2023, cuando el equipo luchaba por no descender, Sebastian evitó el descenso y ganó la DFB-Pokal en 2025, demostrando su capacidad para manejar presiones.
«Me quito el sombrero ante él», declaró Hoeness. «Sebastián se ha ganado todo mi respeto, solo superado por el que siento por nuestro entrenador».
Resaltó su habilidad para reconstruir la plantilla tras perder jugadores clave: «Se sacude el polvo, sigue adelante y siempre vuelve. Ha estabilizado al club en una fase crítica».