Antes del encuentro contra Boca, el entrenador del Tatengue tuvo tiempo de hablar sobre el mediocampista y declarar su admiración, además de reconocer la forma en la que se adaptó a una camiseta que supo vestir en 1996, junto a nada menos que Diego Maradona y Claudio Caniggia.
"Es un jugador que se animó a jugar. No es fácil estar en Boca, y por la soltura que muestra pareciera que hace mucho que está ahí", sostuvo el Kily, para luego mencionar que "hablo mucho con Kevin. La verdad es que no me sorprende el nivel que está teniendo. No cambió su forma de jugar, sino dónde termina las jugadas".