El camino hacia esta prestigiosa final no fue nada fácil, ya que un resistente West Ham tomó la delantera desde el principio, lo que puso a los jóvenes Red Devils en una situación difícil. Sin embargo, la decidida respuesta del United estuvo brillantemente liderada por el prodigioso JJ Gabriel, un joven que ha causado sensación en los círculos del fútbol juvenil de élite esta temporada.
Gabriel marcó el importantísimo gol del empate que mantuvo vivas las esperanzas del United, sentando las bases necesarias para la heroica remontada que se produjo durante los treinta minutos adicionales de juego. Cuando el partido entró en la prórroga, el extremo derecho Nathaniel Junior-Brown finalmente se convirtió en el protagonista, lanzando un potente disparo que puso al equipo local por delante y cambió por completo el rumbo del partido a su favor.