En el minuto 42 del partido en el PreZero Arena, Sule resbaló al despejar, se agarró la rodilla izquierda y mostró dolor. Además, el balón le golpeó el brazo en la caída, lo que derivó en penalti para los locales tras revisión del VAR.
Tras el partido, el director deportivo del Dortmund, Lars Ricken, admitió que el primer diagnóstico es preocupante: «Ya se sospecha que es una lesión grave. Está en el vestuario con la rodilla vendada. Ahora debemos esperar a más pruebas», declaró a la prensa.