Durante la pasada temporada, el Barcelona recibió multas que ascienden a un total de 21 mil euros, de parte de LaLiga, la UEFA y la Generalitat de Catalunya. Luego de dar varios avisos, la directiva envió cartas a cada uno de los grupos avisando que deberían abonar ese dinero, de acuerdo a la cantidad de miembros que cada uno tenga.
La otra advertencia incluye la posibilidad de cerrar la grada donde se ubica la Espai d'Animació, si vuelve a ver cantos ofensivos o episodios de racismo como en el pasado.