El joven de 20 años, aficionado del City desde niño y procedente del norte de Mánchester, era un candidato poco probable para convertirse en una pieza clave en el resurgimiento del equipo por tres razones fundamentales.
O'Reilly era un jugador de la cantera, y estos rara vez tienen oportunidades constantes en el primer equipo del City, salvo ejemplos obvios como Phil Foden y Rico Lewis. Además, sufrió una grave lesión de tobillo en una etapa crucial de su desarrollo, lo que le obligó a someterse a una operación y a perderse la mayor parte de la temporada 2023-24.
O'Reilly acabó entrando en el primer equipo como lateral izquierdo improvisado y, según sus propias palabras, fue aprendiendo sobre la marcha después de pasar la mayor parte de su carrera juvenil como centrocampista ofensivo. Sin embargo, al verlo jugar, nadie lo diría, y después de consolidarse en ese puesto defensivo durante 12 meses, ahora ha empezado a ofrecer actuaciones aún más impresionantes en una posición más natural para él.








