En los cuartos de final del Mundial 2026 entre Inglaterra y Noruega, los «Tres Leones» empataron tras un golpe del balón contra un cable de cámara que desvió su trayectoria.
Colina respondió con rotundidad: «Es sorprendente que la gente no se convenza de que el balón no tocó ningún cable... Se mostró un gráfico que ilustraba que, cuando un jugador u otro objeto toca el balón, aparece una curva o un pico claro en el gráfico».
En ese caso el gráfico fue plano desde el pase del portero hasta el control del otro jugador; solo hubo una oscilación mínima por el aire. Lo mismo ocurrió con el giro del balón y la cámara permaneció estable. La tecnología disponible permite aclarar estas cuestiones».
El mismo sensor fue clave en la victoria de Portugal 2-1 sobre Croacia, al anular un empate croata por fuera de juego.
Sobre esa jugada, Colina afirmó: «El gráfico fue claro: un pico al tocar el balón la cabeza del delantero croata, luego una línea plana y otro pico al impactar en la espalda del defensa portugués».
El presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA añadió: «Como el sistema no detecta el contacto con el pelo, el pico del gráfico se basa en el contacto directo con la cabeza».