El defensa central de 31 años pasó cinco años repletos de trofeos en el Manchester City antes de marcharse a Oriente Medio en 2023. Sin embargo, a pesar del glamour y el esplendor de jugar junto a figuras como Cristiano Ronaldo, el defensa se dio cuenta pronto de que el entorno no era el ideal para él. Al hablar de su marcha, Laporte admitió que, incluso durante su primer año, había expresado su intención de volver a San Mamés como objetivo principal.
El interés del Al-Nassr por obtener beneficios económicos complicó las negociaciones y un error de última hora en el papeleo por parte del equipo saudí provocó que el traspaso se cancelara inicialmente en el último día del plazo, lo que requirió una apelación a la FIFA para que finalmente se aprobara el acuerdo, para gran alivio de Laporte.
«Nunca lo había dicho antes, pero desde el primer año en Arabia Saudí me di cuenta de que no era realmente lo que estaba buscando», declaró a RMC Sport. «Hablé con el club al respecto desde el primer año y me pidieron que tuviera paciencia. La situación siguió igual, tuve algunos problemas allí, nada grave, pero no sabíamos cómo gestionarlos. Decidimos no continuar por tercer año. También estaba el aspecto familiar, que era importante para mí».