El presidente del club ha abogado por cambios radicales en la gestión del fútbol italiano. Ha respaldado a Giovanni Malago —actual presidente del Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI)— para dirigir la federación, calificándolo de persona ideal para desempeñar el cargo de comisario y, en su momento, de presidente. Además, De Laurentiis ha criticado la actual distribución del poder, señalando que los clubes de la Serie A reciben un trato injusto a pesar de sus enormes aportaciones económicas.
«El fútbol italiano es la Serie A, que se considera como una Cenicienta: solo representa el 18 % de la federación, mientras que los aficionados y los jugadores tienen la mayoría. Esto es un absurdo si se tiene en cuenta que, sin la Serie A, la federación no existiría y que la financiamos con unos 130 millones de euros al año», argumentó.