Fichado del Hull City en 2017 por unos 8 millones de libras, el ascenso de Robertson ha sido espectacular. Se consolidó como uno de los mejores laterales izquierdos de la Premier League, aportando energía incansable y precisos centros que definieron la identidad táctica del Liverpool.
En sus años en Merseyside ha conquistado todos los títulos posibles y ahora cree que es hora de cerrar su etapa en Anfield. «No es fácil dejar un club como el Liverpool», reconoció en la web oficial. «Ha sido muy importante para mí y mi familia durante nueve años, pero el fútbol sigue». Siempre recordaré los momentos increíbles con este club. He dado mi corazón y mi alma, y solo quería que la gente y los aficionados se sintieran orgullosos del lateral izquierdo que ven cada semana.
Sé que mi etapa llega a su fin, pero no bajaré el ritmo. Este club, los aficionados y su gente son todo para mí, y hasta mi último día daré el máximo, como he hecho en estos nueve años». Miraré atrás con una gran sonrisa, porque ha sido un viaje increíble».