Las Palmas frena a un Barcelona desconocido (1-1)
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El empate deja al Barça con solo cinco puntos de ventaja sobre el Atlético de Madrid.

Salta la sorpresa en Gran Canaria. El Barça no ha podido pasar del empate frente a Las Palmas, en un resultado que aprieta la lucha liguera en vísperas del duelo contra el Atlético de Madrid, del que hoy le separan cinco puntos. La igualada llegó en una jugada que no veíamos en el campeonato regular desde hacía dos años: un penalti en contra transformado por Calleri, que contrarrestó el golazo de falta directa con el que Messi abrió el marcador.

Era difícil que el partido se saliera del guión previsto si comprobábamos las dinámicas de ambos equipos: el máximo goleador de la Liga contra el segundo menos efectivo. Pero “difícil” no significa “imposible”. El primer tiempo estuvo marcado por jugadas a balón parado; Messi dio un aviso de rosca que detuvo Chichizola, pero no perdonó el segundo con un trallazo seco que se colaba por toda la escuadra. Es ya el cuarto gol de falta directa del argentino en tres meses. Por el contrario, Halilovic tuvo dos ocasiones similares en la frontal y no consiguió siquiera amenazar el marco de Ter Stegen. Y poco antes del descanso, los jugadores culés reclamaron la expulsión del guardameta grancanario por una mano de rebote fuera del área, al tratar de despejar una escapada de Luis Suárez.

Sin embargo, lo más destacado se produjo en la reanudación. Setenta y nueve partidos de Liga después, que se dice pronto, al Barça le pitaron un penalti en contra. No sucedía algo así desde el 14 de febrero de 2016. Y Calleri no quiso desaprovechar la oportunidad para empatar con el único remate a puerta de los amarillos. A Valverde no le gustaba nada lo que estaba viendo, por lo que dio entrada a Coutinho y Dembelé para recuperar la iniciativa. Pero quedaron desactivados tanto ellos como Messi y Luis Suárez, quien jugó todos los minutos pese a estar al borde de cumplir el ciclo de tarjetas. No llegó a ver la quinta.

Conforme el tiempo se cumplía, el Barça encerró a un equipo local absolutamente desfondado, sin energía al trenzar contragolpes pero con corazón de sobra para aguantar hasta el final. El Barça terminaría el choque indignado con la actuación arbitral, pero también con solo diez remates, su segundo encuentro de la temporada con menos producción ofensiva. Y el reparto de puntos deja un escenario abierto para el trascendental encuentro ante el Atleti en el Camp Nou del próximo domingo. La tristeza culé contrasta con la alegría de Las Palmas, que desde la llegada de Paco Jémez ha vuelto a creer en la salvación; el próximo lunes les toca otra “final” ante el Celta de Vigo.

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