Y Gareth Bale volvió a salir de la lámpara maravillosa
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El galés le dio al Real Madrid el pase a la final del Mundialito en Abu Dhabi con un hat-trick. Siempre aparece en citas importantes

OPINIÓN

El Real Madrid se plantó este miércoles ante el Kashima en la semifinal del Mundialito de Clubes con la lección bien presente que le había dado River Plate un día antes: que no podía relajarse lo más mínimo si quería optar al título final. Solari se lo grabó como un mantra, y apostó por su once ideal. Con Courtois, claro, y con Lucas Vázquez, por supuesto. El argentino ha encontrado ya su alineación, y la puso sobre el tapete ante el cuadro japonés. Y menos mal que talento no le faltaba sobre el rectángulo de juego. Porque así al menos pudo compensar una desquiciante falta de ritmo general en una primera parte desangelada. En las gradas y en el campo. El Real Madrid anduvo correcto e intenso, pero sin excesos tampoco. El Kashima, timorato. Difícil crear nada mínimamente digerible con semejantes ingredientes.

Y en ésas, después de un puñado de ocasiones blancas al limbo, apareció Gareth Bale al borde del descanso. Primero, con un gol de tiralíneas tras pared con Marcelo dentro del área que permitió al Real Madrid marcharse a la caseta por delante en el marcador. Y nada más reanudarse el partido, antes del minuto diez de la segunda parte, ya había cerrado su hat-trick para poner siete candados a la victoria. El 2-0 llegó aprovechándose de una mala cesión al portero y una peor indecisión del central japonés. Un gol a lo Raúl. Y el tercero de la noche lo puso con un tiro potente a la escuadra desde dentro del área. Cada uno, con un estilo diferente. Con cada uno, el Real Madrid estaba más y más cerca del título de campeón del mundo. En diez minutos, Bale mató el partido. 

El galés tiene el don de aparecer en las ocasiones importantes: en las finales, cuando se juegan los títulos… No falla. Su actuación en Kiev ya sirvió para que el Real Madrid sacara el billete al Mundialito, y seis meses después, se merendó al Kashima en Abu Dhabi dando un paso de gigante hacia otro título más. Como un año antes en este mismo estadio. Como en Lisboa. Como en la final de Copa en Mestalla… Si tuviese una regularidad domingo tras domingo similar a su don de la oportunidad, no cabe duda de que pelearía con los Cristiano, Messi y Neymar por el cetro mundial. Mientras tanto, va irrumpiendo en selectos eventos desde su lámpara maravillosa. El Real Madrid bien que lo agradeció esta vez en tierras árabes.

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