Javier Tebas, presidente de LaLiga, afirmó que el caso del Manchester City representa una prolongación de una batalla que libra desde hace años en defensa del control económico y de la igualdad en la aplicación de las normas, tras los informes que apuntaban a la condena del club en la mayoría de las acusaciones relacionadas con la vulneración de la normativa financiera de la Premier League inglesa. El caso continúa en sus fases legales, con la previsión de que el Manchester City recurra las decisiones.
Tebas recuperó, a través de sus cuentas en las redes sociales, su postura respecto al Manchester City desde el año 2017, subrayando que fue uno de los primeros dirigentes en hablar públicamente sobre el modelo financiero del club, junto al Paris Saint-Germain, y sobre lo que consideró una dependencia de enormes recursos externos que superan los ingresos generados por la actividad habitual de los clubes.
Tebas declaró: "En septiembre de 2017, durante la conferencia Soccerex en Manchester, denuncié públicamente algo que me preocupaba desde hacía tiempo: el llamado dopaje financiero en el fútbol europeo. Hablé del Manchester City y del Paris Saint-Germain, y de clubes cuya fuerza económica no procedía únicamente de sus actividades habituales, sino también del apoyo de enormes recursos externos".
Añadió que sus críticas en aquel momento provocaron reacciones por parte del Manchester City, que calificó sus declaraciones como "no basadas en información veraz" y "pura fantasía", señalando que el club anunció entonces que estudiaba emprender acciones legales contra él.
El presidente de LaLiga también abordó la sanción que la UEFA impuso al Manchester City en febrero de 2020, cuando decidió excluirlo durante dos temporadas de la participación en sus competiciones y multarlo con 30 millones de euros, antes de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo anulara la decisión de exclusión en julio del mismo año, manteniendo una sanción económica reducida a 10 millones de euros por la falta de cooperación del club con las investigaciones de la UEFA.
Tebas consideró que la decisión del Tribunal de Arbitraje Deportivo supuso un punto de inflexión para él, y afirmó: "Nunca estuve de acuerdo con esa extraña sentencia. Para mí, aquello representó un punto de inflexión en la credibilidad del Tribunal de Arbitraje Deportivo como órgano de arbitraje independiente en el ámbito deportivo".
Y agregó: "Consideré que era una decisión enormemente equivocada, que perjudica de forma extraordinaria la credibilidad del sistema de control económico del fútbol europeo, y difícil de conciliar con un principio que considero fundamental: las mismas normas deben aplicarse a todos".
Las declaraciones de Tebas llegan después de que varios informes apuntaran a que una comisión independiente de la Premier League encontró al Manchester City culpable de 114 de las 115 acusaciones, mientras que el club aseguró que el procedimiento sigue en curso y que hay elementos importantes que aún no se han resuelto, con la previsión de que entre en la fase de apelación.
Tebas subrayó que su postura no está ligada al deseo de demostrar que sus advertencias anteriores eran acertadas, y dijo: "Cuando recuerdo aquella intervención de 2017 y todo lo que vino después, no lo hago para decir: os lo advertí. Lo hago porque esta historia encarna a la perfección una batalla que libro desde hace años".
Explicó que su visión se basa en la necesidad de construir una competición que dependa de la capacidad de los clubes para gestionar sus recursos y generar ingresos, y no del volumen del apoyo financiero que reciben, y añadió: "La sostenibilidad económica no es burocracia, y el control financiero no es un capricho pasajero".
Tebas cerró su mensaje reafirmando que el caso aún no ha terminado, y dijo: "El camino sigue siendo largo. La sanción aún no se ha determinado y el procedimiento no ha concluido, pero lo ocurrido demuestra de nuevo la importancia del control económico, la transparencia y la igualdad en la aplicación de las normas para proteger la integridad del fútbol y su sostenibilidad".



