Javier Tebas, presidente de la liga española (LaLiga), concedió una entrevista al diario francés "L'Équipe" tras una semana convulsa, en la que repasó todos los asuntos de actualidad, desde la carrera por el Balón de Oro hasta su enfrentamiento público con el Real Madrid después de sus declaraciones en las que comparó el estilo mediático del club blanco con la propaganda nazi.
Después de que Tebas supiera que el Consejo Superior de Deportes estudia abrir una investigación sobre estas declaraciones, decidió conceder una entrevista a uno de los diarios de mayor difusión del mundo para defenderse.
Tebas afirmó, según recogió la web de la emisora española "Cadena SER": "No llamé nazi a nadie, estaba hablando de una estrategia de comunicación".
En lo relativo a la carrera por el Balón de Oro, la respuesta de Javier Tebas fue sorprendente, ya que obvió el nombre de Lamine Yamal, estrella del Barcelona y uno de los principales candidatos a ganar el galardón en la gala prevista para el próximo lunes en Londres.
El presidente de la liga española elogió a Rodri y a Kylian Mbappé, al decir que la victoria de Mbappé en el premio sería una recompensa merecida.
Y añadió: "Si Mbappé gana el Balón de Oro, sería merecido, pero deseo que Rodri repita su gesta".
Se extendió al hablar del rendimiento de Mbappé, y precisó que es "uno de los mejores jugadores del mundo, es una estrella mundial, un gran jugador que aporta mucho a su equipo y a la liga en general".
Sobre Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), señaló que tampoco es un presidente digno de la FIFA.
Y continuó: "Lo he combatido durante diez años, y no he cambiado de opinión. Los últimos acontecimientos confirman mi punto de vista. Toma decisiones unilaterales sin consultar a las partes implicadas, especialmente a las federaciones. La mayoría de sus decisiones, ya sean las relativas al calendario, a las competiciones o a la ampliación del Mundial de Clubes, perjudican gravemente a las ligas nacionales, tanto las grandes como las pequeñas, y por tanto a los propios jugadores".
Y concluyó sus declaraciones: "La imagen de la FIFA se ha visto gravemente dañada durante años. En cuanto a Infantino, la cosa está clara: su imagen dista mucho de ser ideal".



