Diego Maradona, Juan Román Riquelme, Carlos Tevez. Por qué no el Beto Márcico o Ángel Clemente Rojas, Rojitas. La camiseta número 10 de Boca tiene el peso de la historia de grandes glorias y, con la decisión del Apache de terminar su contrato y dejar el club, quedó vacante durante más de un semestre.
El que finalmente tomó la responsabilidad de llevar el dorsal durante 2022 fue Eduardo Salvio. Le pidió expresamente a Sebastián Battaglia la casaca, al entrenador le gustó su iniciativa y se la dio. No obstante, el Toto tuvo un mal desempeño y ahora está próximo a irse. Entonces, otra vez vuelve la pregunta: ¿quién merece llevar la 10 de Boca?
Por reglamentación, en Copa Libertadores solo podría utilizarla alguien que no haya estado en el plantel, es decir, debería usarla algún posible refuerzo que llegue. En cuanto al torneo local, Boca debería pedir un permiso especial para cambiar el dorsal en pleno torneo nacional.
Hay tres nombres que se encontraban en puja. El primero y, seguramente, el que más probabilidades tenía era Óscar Romero. El paraguayo ha sabido llevar el número en otras instituciones como Racing y San Lorenzo, y tenía ganas de hacerlo con la azul y oro.
Los otros dos son los juveniles Exequiel Zeballos y Aaron Molinas. El Changuito es el reemplazante natural de Salvio y, además, la más grande promesa del club, pero tiene estampado en su espalda el característico "7" de los extremos. En tanto Molinas, con alma de enganche, era el que podría tomar la posta. No obstante, sabía que corría desde atrás en la consideración.
Finalmente se desveló quién llevará el emblemático dorsal durante lo que resta del año. En la previa del encuentro del Xeneize ante Banfield se filtró una fotografía con la nueva camiseta de Boca, el 10 y el nombre Óscar. De este modo, Romero ya vistió este número entres de los cinco grandes del fútbol local.



